La Cámara Federal de Casación Penal rechazó los recursos de las defensas y ratificó las penas de 10 y 8 años de prisión para Iván Blizniouk y Alexander Chikalo, respectivamente, considerados coautores del delito de almacenamiento de estupefacientes agravado por la intervención de una organización, por un hecho denunciado en 2016, por las autoridades diplomáticas, que hallaron 389 kilos de cocaína en 360 paquetes distribuidos en doce valijas, halladas en un instituto educativo del barrio porteño de Recoleta que depende de la Embajada de la Federación de Rusia.
La información llegó a través de Fiscales.gob.ar, que detalló que la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas impuestas al exsubinspector de la entonces Policía Metropolitana Iván Blizniouk y al maquinista naval Alexander Chikalo, por el caso conocido como de las “narcovalijas" en la Embajada de la Federación de Rusia.
El hecho ocurrió cuando se secuestraron 360 paquetes distribuidos en doce valijas con más de 389 kilos de cocaína ocultos en un establecimiento educativo de esa sede diplomática en la ciudad de Buenos Aires.
En un fallo de Casación “horizontal” -se revisó una decisión del mismo tribunal, pero con la integración de otros magistrados- los jueces Diego Barroetaveña, Alejandro Slokar y Carlos Mahiques rechazaron los recursos interpuestos por las defensas y dejaron firmes las penas impuestas por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) 4 de la Capital Federal, que en noviembre de 2024 condenó a 10 años de prisión a Blizniouk y 8 años para Chikalo.
Ambos fueron considerados coautores del delito de almacenamiento de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo, y en el caso de Blizniouk, también por su condición de funcionario público encargado de la prevención de esos delitos.
El fallo
El fallo de la Casación analizó los recursos interpuestos contra la decisión anterior de la misma Sala -con distinta integración- que en diciembre de 2022 había hecho lugar a la impugnación del Ministerio Público Fiscal, encabezado por el fiscal general ante ese tribunal, Raúl Pleé, y elevado las condenas originalmente dictadas por el tribunal oral.
En el juicio, terminado en abril de 2022, con la intervención del fiscal Abel Córdoba, ambos imputados habían sido condenados por el mismo delito, pero con un grado de participación inferior, como cómplices primarios, por lo que Blizniouk recibió una pena de 7 años y 6 meses de prisión y Chikalo de 6 años de cárcel.
En sus presentaciones, las defensas de ambos condenados habían cuestionado el nuevo monto de las penas, el grado de participación atribuido y plantearon nulidades por supuestos defectos en la instrucción, al tiempo que sostuvieron que los tribunales no habían valorado las circunstancias personales de sus asistidos, como la falta de antecedentes penales, la conducta durante la detención y los avances en su reinserción social.
Asimismo, alegaron que existían irregularidades en la incorporación de pruebas y en la traducción de escuchas telefónicas.
En su intervención en la instancia, el fiscal general Pleé solicitó el rechazo de todos los recursos, al entender que los agravios reproducían planteos ya evaluados y desestimados durante el debate oral y en instancias anteriores, y remarcó que tanto el TOF 4 como Casación habían efectuado un análisis detallado de las pruebas y de las pautas de determinación de la pena.
Pleé sostuvo que los jueces valoraron correctamente las circunstancias agravantes del caso que “ameritaban imponer una pena por encima del mínimo legal previsto para los delitos por los cuales resultaron condenados” y, entre ellas, mencionó el uso de la infraestructura diplomática para almacenar la droga y la participación de un funcionario policial en la maniobra.
En tanto, consideró que las defensas no lograron demostrar arbitrariedad alguna y que la magnitud del hecho y la gravedad de las conductas justificaban las penas impuestas.
El caso de las “narcovalijas”
A ambos acusados, de origen ruso y nacionalizados argentinos, se les acreditó haber llevado adelante la logística necesaria para el acondicionamiento, transporte y almacenamiento de 389,240 kilogramos de cocaína en 360 paquetes, distribuidos en doce valijas que fueron halladas por las autoridades diplomáticas el 14 de diciembre de 2016, en un instituto educativo perteneciente a la embajada, ubicado en la calle Posadas al 1.600 del barrio porteño de Recoleta.
Personal diplomático ruso dio aviso a las autoridades argentinas y así se inició la investigación judicial que, en su etapa de instrucción estuvo a cargo de los titulares de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 3, Eduardo Taiano, y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Diego Iglesias, y del juez federal Julián Ercolini.
Con el propósito de hacer una entrega controlada, personal de Gendarmería Nacional reemplazó los 360 paquetes de cocaína que había en las valijas por la misma cantidad de kilos de harina, a la espera de que los responsables de la maniobra criminal retiraran ese equipaje para enviarlo a Rusia.
Tras un año de tareas de inteligencia y escuchas telefónicas, en diciembre de 2017 las doce valijas, con estatus diplomático, fueron despachadas desde el aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo que aterrizó en Moscú, donde fueron detenidas cuatro personas, y en Argentina se produjeron los arrestos de Blizniouk y Chikalo.
De acuerdo a lo que explicó el Ministerio Público Fiscal Federal, tanto Chikalo como Blizniouk participaron en el tramo local del tráfico internacional al que se dedicaba la organización, cada uno con sus aportes específicos y en directa vinculación con el ruso Andrey Kovalchuk, líder de esta banda internacional.
Según detalló la acusación, la organización narcocriminal también se encontraba presuntamente integrada por Ali Abyanov, Vladimir Kalmyok y Isthmir Khudzamov, quienes junto a Kovalchuk, fueron condenados en diciembre de 2021 en su país, según información proveniente de Rusia.