PolicialesAvanza un recurso

¿Definitivo camino a la impunidad o justicia en el femicidio de Jimena Salas?: Los hermanos Saavedra quieren quedar desvinculados del crimen

Se trata de un recurso de impugnación planteado por la defensa contra el fallo que absolvió a los Saavedra por el “beneficio de la duda”, el que buscan revertir por una condición “lisa y llana”, que los libere de cualquier reproche social.

por Federico Aspiazu 11 Mayo de 2026
11 Mayo de 2026
Los Saavedra, a la izquierda
Los Saavedra, a la izquierda .

El emblemático caso de Jimena Salas, cuyo asesinato aún se encuentra impune desde el día que ocurrió, el 27 de enero de 2017, vuelve a estar en escena tras la inminente resolución de un planteo legal interpuesto por el abogado Marcelo Arancibia, en favor de los hermanos Carlos y Adrián Saavedra.

El fallo que se espera es una resolución que se encuentra bajo análisis en la Sala II del Tribunal de Impugnación, en manos de los jueces Javier Aranibar, Guillermo Polliotto y Edith Rodríguez, quienes deben resolver si la absolución de los dos hermanos se mantiene por el beneficio de la duda o cambia por lisa y llana, como pide el abogado penalista.

Carlos y Adrián Saavedra fueron absueltos el 7 de noviembre del año pasado por la Sala VI del Tribunal de Juicio, integrada por los jueces José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano, en el marco del segundo juicio llevado a cabo en busca de hacer justicia por el crimen de Salas, asesinada en su casa del barrio San Nicolás, en la localidad de Vaqueros.

Jimena Salas, los alegatos
Jimena Salas y de espaldas, los Saavedra


Para la defensa, los indicios señalados por el tribunal de juicio para absolver por la “duda” y no de manera “lisa y llana” son demasiado débiles. En cuanto a la acusación impulsada por la fiscalía, remarcó que no presentaron evidencias de convicción suficientes y que la insistencia por llevar a sus clientes a debate se trató de “un capricho”.



También sostuvo que no fue “casual” que la prueba expuesta por la fiscalía en el debate haya estado casi “exclusivamente referida a la responsabilidad directa que se dice, habría tenido Javier Saavedra en el hecho”, mientras que la de situación de sus hermanos fue atacada con “elementos periféricos, interpretados de manera subjetiva y forzada por el Ministerio Público para intentar comprometer” su rol como partícipes.


En lo sustancial, consideró que el tribunal de juicio, pese a la ausencia de pruebas de peso, “creó un estado de duda basado en meras sospechas” en vez de hacerlo sobre “elementos objetivos y válidos”, lo que constituye – a su entender- en una “valoración arbitraria que viola las reglas de la sana crítica y conculca el principio de inocencia y sus derivados”.

En función de ello, “entendemos que corresponde al Tribunal de Impugnación ejercer un control de logicidad sobre los fundamentos del pronunciamiento” que se discute, tarea de la cual “indudablemente” se determinará que la “duda” invocada por los jueces de juicio “es irrazonable o ilógica”, con lo cual corresponde disponer “una absolución lisa y llana” de los hermanos Carlos y Adrián Saavedra.

Remarco que la “absolución por la duda es procesalmente menos favorable que la absolución lisa y llana”, ya que “se mantiene un reproche social y judicial implícito, que afecta el buen nombre, honor y la presunción de inocencia de mis representados”.

Marcelo Arancibia
Marcelo Arancibia



“Entendemos que se encuentra verificada la existencia de un vicio esencial vinculado a la selección y valoración de las pruebas y una deliberada inobservancia a las reglas de la sana critica por parte del Tribunal sentenciante”, resaltó. 


Insistió en la falta de pruebas, lo que da cuenta de “la existencia de una concreta y verdadera certeza negativa sobre la participación de Adrián y Carlos Saavedra” en el asesinato de Salas, lo que determina que su absolución debería “haber sido de manera lisa y llana y no por el beneficio de la duda”.

Caso emblemático
 

El homicidio de Jimena es considerado uno de los casos icónicos de mayor impacto de la historia criminal de la provincia, tanto por el contexto del hecho, la saña puesta de manifiesto y, sobre todo, porque ya lleva dos investigaciones penales, con sus correspondientes juicios, pero ningún culpable.

Salas, de 44 años, fue asesinada en el comedor de su vivienda por, al menos, dos hombres que la sorprendieron luego de montar una treta fabricada para vulnerar su cerco defensivo doméstico, para lo cual se valieron de un perro de raza Caniche Toy, del cual dijeron que lo habían hallado abandonado.
 


Con la excusa de que buscaban a su dueño, los asesinos tocaron la puerta de otros vecinos de Salas en el barrio San Nicolás, pero nadie cayó en la trampa, dirigida a que la persona le abra la puerta de su casa, para así ingresar con fines de saqueo.

Jimena Salas
Jimena Salas



Pese a que era muy precavida, Jimena, que adoraba los perros e incluso subía fotos en grupos que ayudaban a encontrar a mascotas perdidas, bajo la guardia y les dio cabida a los extraños en su casa, quienes, al develar sus verdaderas intenciones, se toparon con una mujer que los enfrentó casi de igual a igual.

Es que Jimena tenía un motivo muy especial para enfrentarlos. Se trata de sus dos hijas mellizas, una de ellas con autismo, las cuales estaban en casa. Por ellas, combatió a los ladrones armada con un cuchillo que tomó de la cocina, pero no pudo contrarrestar la superioridad física y numérica de sus atacantes.

El resultado de aquel enfrentamiento terminó con Salas muerta de más de 40 cuchilladas, en el piso del comedor, donde fue hallada, pasadas las 13 de ese día, por su marido Nicolás Cajal, quien dio aviso al 911, luego de encontrar a sus hijas ocultas en el baño de la vivienda.

Dos intentos fallidos

A los dos años del asesinato, en el año 2019, una primera unidad de fiscales detuvo a un vendedor ambulante, Horacio Vargas, como presunto partícipe necesario del crimen, como así también imputó al viudo como encubridor del crimen de su esposa.

Los llevaron a juicio, en mayo del 2021, pero en el debate la fiscalía no pudo probar su hipótesis criminal, la que sugería la idea de que Jimena fue asesinada para ocultar un supuesto negociado ligado a las drogas o el lavado de dinero.

El 26 de mayo, el tribunal que juzgó a ambos acusados bajo esta teoría, falló por la absolución, la que quedó firme debido a que la fiscalía dejó vencer los plazos para apelar. Más tarde, en abril del 2022, la Corte de Justicia ordenó a los fiscales retomar el caso.

En vista de ello, el 20 de septiembre del 2023, fueron detenidos los hermanos Adrián Guillermo, Carlos Damián y Nicolás Javier Saavedra como los asesinos de Salas. De los tres, solo Javier permanece preso, pues al cotejar su ADN con los rastros hallados en la escena del crimen, el resultado le dio positivo, pero no así a sus hermanos.

Javier "Chino" Saavedra.
Javier "Chino" Saavedra.


En julio del 2023, la nueva unidad fiscal, integrada por los fiscales Mónica Poma, Leandro Flores y Gabriel González, pidió al Juzgado de Garantías 3 que se los tres hermanos Saavedra sean juzgados como coautores del homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa, por el concurso premeditado de dos o más personas y femicidio en perjuicio de Jimena.

El 24 de septiembre del 2025, dos días después de la sorprendente y extraña muerte de Javier Saavedra, en la Alcaidía Judicial, comenzó el juicio contra sus otros dos hermanos, Carlos y Adrián, a quienes la fiscalía presentó como partícipes del crimen, acusación que nuevamente no pudo sostener con las pruebas presentadas, lo que derivó en un nuevo fallo absolutorio.
 

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