Entre otras diligencias judiciales que se llevaron adelante en los últimos días en torno a la investigación penal por el femicidio de Natalia Cruz, asesinada el 17 de febrero pasado en Campo Quijano, Gente de Salta pudo conocer que, además de las imputaciones a nueve policías, también se llevó a cabo una audiencia clave para establecer la salud mental del único acusado: Daniel Orlando Serapio.
Se trata de una audiencia de multipropósito que estuvo dirigida por la jueza María Victoria Montoya Quiroga, quien citó a las partes para resolver detalles en cuanto a la pericia psicológica y psiquiátrica de Serapio, medida que se viene suspendiendo desde hace varios meses.
En este caso, la audiencia tuvo como objetivo resolver respecto a los peritos que tendrán participación en la evaluación de la salud mental del acusado, una diligencia que no es menor, por cuanto la defensa busca demostrar con ello que su defendido no habría estado del todo consciente del crimen cometido, o bien, su accionar fue resultado de un padecimiento mental de larga data.
En ese marco, sus abogados defensores, Martín D´Andrea y Federico Gensei Higa, han insistido en que Serapio, quien protagonizó una fuga de 11 días por los cerros y acantilados de la Quebrada del Toro, padecía problemas de salud mental, por lo que solicitaron que se pida informes a instituciones psiquiátricas.
Una de las que respondió fue casualmente el hospital Miguel Ragone, entidad que atendió a Serapio meses antes de cometer el asesinato de su exmujer, a la que habría matado como resultado de una disputa verbal que mantuvieron en la casa de la familia, en el barrio Luz y Fuerza.
Planteo fundado
El martes pasado, la jueza Montoya Quiroga escuchó a la defensa de Serapio, la que propuso una medida inédita, pues el propio Serapio propuso renunciar a los peritos de parte que ya habían designado, pero que, a cambio, se permita la intervención de los profesionales, tanto de psicología como de psiquiatría, del hospital Ragone.
El pedido fue confirmado por el abogado D´Andrea Gente de Salta: “Hemos pedido que en la pericia intervenga un psicólogo y un psiquiatra del hospital Ragone. Eso en función a que previamente, se determinó que Serapio registra visitas y atención en ese nosocomio”, señaló el letrado.
Explicó que lo requerido por la defensa fue fundado, no obstante, la querella se opuso con el argumento de que el pedido ya era extemporáneo, pues ya se había agotado el tiempo para una proposición de este tenor. Sin embargo, “la jueza hizo lugar a nuestro pedido” y desechó los argumentos del querellante.
Fue así que se determinó la intervención de dos peritos del hospital Ragone, los que van a trabajar de manera conjunta con los profesionales del Cuerpo de Investigaciones Fiscales. Según el defensor, la jueza evaluó que será un aporte de mayor valor al caso el trabajo conjunto de los profesionales.
Peritos “imparciales”
Y aclaro que la fiscalía también se había opuesto a la intervención de los peritos del Ragone. “En un inicio, esta defensa lo planteó ante la fiscalía, como lo establece el código, pero el Ministerio Público Fiscal lo rechazó, por lo que la defensa pidió una audiencia judicial, en la que la que Serapio expresó su desistimiento de los peritos de parte”, explicó el defensor.
Para el letrado la resolución de la jueza es inédita, pues, si bien la defensa no va a tener un perito de parte, sí va a contar con la intervención de profesionales que, aunque pertenecen a una institución estatal, no responden a la fiscalía ni a la defensa.
“La decisión que tomó la jueza es muy importante, ya que acá va a ganar el proceso, va a ganar la verdad y se va a incorporar una mirada independiente, una mirada ajena. Es una fuente de conocimiento adicional, imparcial, neutral y objetiva”.
Explicó además, que todavía no se estableció la fecha de la pericia, pero estima que eso se definirá una vez que se reanude la actividad judicial. En cuanto a Serapio, señaló que se encuentra contenido en su lugar del encierro en la Alcaidía Judicial.