Bahía Blanca, 16 de diciembre de 2023. El sol comenzaba a ceder ante la inminencia de la noche, pero nadie podía prever la tormenta que se avecinaba. Un viento furioso, implacable, azotó la ciudad con ráfagas que superaron los 140 kilómetros por hora. El temporal, un presagio funesto, encontró su epicentro de dolor en el Club Bahiense del Norte.
Allí, una exhibición de patín artístico de fin de año se convirtió en una pesadilla cuando la estructura del club se desplomó, sepultando sueños y vidas bajo un manto de escombros y desesperación. El diario Río Negro describió el suceso como una profunda cicatriz en la historia de la ciudad, una herida que tardará en sanar.
Más allá del club, la furia del temporal dejó una estela de destrucción: según Infobae, 14.000 árboles arrancados de raíz, 150 escuelas dañadas, 10.000 viviendas afectadas y 350 personas evacuadas. Un panorama desolador que pintó de gris el espíritu de una comunidad entera.
La magnitud de la catástrofe trascendió los límites locales. El presidente Javier Milei, junto a los ministros de Seguridad y Defensa, Patricia Bullrich y Luis Petri, se movilizaron ante la emergencia, buscando respuestas en medio del caos.
Ahora, la búsqueda de esas respuestas se materializa en una investigación judicial que avanza con nuevas imputaciones. El fiscal Cristian Aguilar, al frente de la Unidad Fiscal N°1 del Departamento Judicial de Bahía Blanca, ha imputado a Leandro Ginóbili, hermano del reconocido ex basquetbolista Emanuel Ginóbili y presidente del club en el fatídico momento, por estrago culposo agravado por la muerte y por la puesta en peligro de vida, en concurso ideal con lesiones leves y graves culposas agravadas por la pluralidad de víctimas. La sombra de la responsabilidad se cierne sobre él.
La acusación del fiscal es contundente: Ginóbili habría omitido suspender el evento a pesar de las alertas meteorológicas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y el municipio.
Un error fatal, potenciado por la conciencia de que el club carecía de la habilitación municipal vigente, un requisito indispensable para la realización de actividades masivas. La indagatoria de Ginóbili ha sido fijada para el 10 de diciembre, una fecha marcada en rojo en el calendario de la justicia bahiense.
Otros imputados
La investigación se extiende, buscando ramificaciones y responsabilidades compartidas. Laura Fabiana Soberon, jefa del área de Habilitaciones de la Municipalidad de Bahía Blanca, también ha sido alcanzada por el brazo de la justicia. Citada a declarar el 4 de diciembre, Soberon enfrenta cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público, acusada de permitir la continuidad de actividades en un club sin la debida habilitación. Un acto de negligencia que pudo haber contribuido a la tragedia.

El expediente también involucra al ingeniero Pablo Ascolani, el profesional a cargo de la elaboración de informes técnicos favorables sobre la estructura del club en los años 2014 y 2016. Ascolani deberá presentarse este viernes a una ampliación de indagatoria, enfrentando los mismos cargos que Ginóbili. Su pericia, ahora cuestionada, se encuentra bajo la lupa de los investigadores.
El fiscal Aguilar sostiene firmemente que una concatenación de decisiones previas al evento, ignorando las alertas meteorológicas y la falta de habilitación, generó un peligro latente que culminó en la trágica muerte de 13 personas, exponiendo a todos los asistentes al riesgo de sufrir lesiones graves.

La causa continúa su curso, desentrañando una red de responsabilidades compartidas entre directivos, funcionarios y profesionales, mientras la justicia busca llevar consuelo y respuestas a las familias enlutadas y a una comunidad que aún llora a sus muertos.

