A siete meses de la muerte de Vicente Osvaldo Cordeyro, la querella presentó un contundente planteo judicial en el que solicita una reconstrucción integral del hecho y cuestiona de manera directa la hipótesis de suicidio que, hasta el momento, orienta la investigación del Ministerio Público Fiscal.
El escrito fue presentado por la esposa de la víctima, Trinidad Socorro Chávez de Cordeyro, y sus hijos Nicolás y Victoria Cordeyro, con el patrocinio del abogado Roberto Adrián Reyes. Allí reclaman una batería de medidas periciales interdisciplinarias y advierten que la causa no puede cerrarse sobre una “lectura anticipada de suicidio”.
“La investigación debe orientarse también, de modo serio, técnico e integral, hacia la hipótesis de homicidio, intervención de terceros, manipulación de escena, traslado del cuerpo, suspensión post mortem, coacción, inducción, encubrimiento o simulación de suicidio”, sostiene el documento presentado ante la Justicia al que Gente de Salta tuvo acceso.

En diálogo con este medio, el abogado querellante Roberto Reyes fue categórico: “No parece un suicidio. Hay demasiadas inconsistencias y preguntas sin responder. La familia necesita saber qué pasó realmente”.
El planteo judicial solicita la intervención coordinada de médicos forenses, criminalistas, especialistas en incendios, químicos, genetistas, entomólogos forenses, topógrafos e informáticos para reconstruir de manera completa las circunstancias previas y posteriores a la muerte de Cordeyro.
Uno de los puntos centrales del escrito apunta a determinar si las lesiones, quemaduras y la posición en la que fue hallado el cuerpo son compatibles con una maniobra autoejecutada o si, por el contrario, existen elementos que sugieran la participación de terceros.
La querella también puso bajo análisis el estado físico en el que se encontraba la víctima y si, en esas condiciones, podía desplazarse por una zona de difícil acceso, manipular fuego, realizar nudos o concretar una maniobra de suspensión.

Además, se pidió profundizar las pericias sobre los focos ígneos detectados en el lugar, la posibilidad del uso de acelerantes y la compatibilidad entre las quemaduras del cuerpo y el escenario relevado. En ese sentido, los querellantes remarcaron que debe investigarse si el fuego fue accidental, autoinfligido o provocado por terceros.
Otro de los ejes del pedido judicial está relacionado con la escena del hallazgo. La familia exige determinar si el lugar fue correctamente preservado, si hubo contaminación de pruebas y si existieron signos de arrastre, lucha, traslado o manipulación posterior del cuerpo.
Incluso solicitaron informes sobre la intervención del helicóptero utilizado durante la búsqueda, al considerar que el viento de las hélices pudo haber alterado cenizas, huellas, fibras u otros rastros relevantes para la investigación.
El escrito también reclama nuevas medidas sobre teléfonos celulares, cámaras de seguridad, geolocalización y actividad digital de la víctima para reconstruir sus movimientos y comunicaciones en las horas previas al hecho.

En paralelo, la querella pidió que se controle de manera estricta la cadena de custodia de todos los elementos secuestrados y que se preserve material para eventuales contrapericias independientes.
La presentación concluye con un pedido concreto: que los peritos determinen si existe “certeza científica suficiente” para sostener la hipótesis de suicidio o si persisten elementos compatibles con homicidio, intervención de terceros o una escena montada para simular la muerte.
Mientras la investigación avanza, la familia de Vicente Cordeyro insiste en que todavía quedan demasiados interrogantes abiertos y reclama que la Justicia profundice todas las líneas posibles antes de arribar a una conclusión definitiva.
La investigación
Para esta causa el procurador General, Pedro García Castiella, determinó la conformación de una Unidad para investigar lo ocurrido, la integran los fiscales penales Santiago López Soto y Daniel Espilocín, con la dirección del fiscal de Impugnación Ramiro Ramos Ossorio.
Desde un primer momento desde el MPF indicaron que el 9 de octubre pasado comenzaron las pesquisas, luego de que la familia del ex comisario denunciara su desaparición. “Se activaron los protocolos de búsqueda y se dispusieron diversas medidas con el objetivo de determinar su paradero”, señalaron desde ese organismo.

Señalaron que a través del análisis de cámaras de seguridad del Sistema de Emergencia 911 se logró reconstruir el recorrido de la persona y del vehículo en el que se desplazaba, un Volkswagen Suran gris. Los investigadores reconstruyeron el recorrido que habría efectuado el vehículo de Cordeyro y también el que hizo el ex comisario a pie.
“Del análisis de esas grabaciones -cámaras de seguridad-, en particular de una cámara externa situada en las inmediaciones del camino que conduce a la zona del cerro Elefante, se pudo observar la presencia de un hombre con características físicas y vestimenta coincidentes con las de la persona buscada, registrado el día jueves 9 a las 8.22”, expresaron desde el MPF. Ese hombre, con características similares a las de Cordeyro, se dirigía al cero Elefante.
Según los investigadores en el lugar encontraron diversos indicios de interés criminalístico en los que se encontraron: teléfono celular incinerado -en el pie del cerro Elefante se produjo un incendio-, cuchillos y restos materiales (botones de metal y remaches), un fragmento de etiqueta con código de barra, según señalaron correspondía a una botella de alcohol, entre otros elementos.

De acuerdo a la autopsia realizara en el Servicio de Tanatología Forense del CIF y los primeros resultados indicaron que el deceso se produjo por asfixia por ahorcamiento.
El informe también apuntó que “el cuerpo presenta lesiones superficiales que habrían sido causadas por contacto con el fuego”, motivo por el cual “se dispuso realizar estudios complementarios que serán incorporados en el informe definitivo de autopsia”.

