Este martes por la mañana, Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido en el mundo del delito como “Pequeño J”, enfrentó su primera instancia judicial en suelo argentino.
Durante la audiencia de indagatoria realizada de manera virtual desde la cárcel de Marcos Paz, el principal acusado por el triple crimen de Florencio Varela rompió el silencio solo para desvincularse del hecho: negó su participación en los asesinatos y no quiso responder preguntas del fiscal.
Con la cabeza rapada y las manos esposadas, “Pequeño J” llegó al país el lunes a las 20.45, después de un viaje que partió desde Lima, Perú, donde estaba detenido luego de ser capturado por Interpol hace más de seis meses.
Su traslado se realizó durante un operativo de gran magnitud coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional y ejecutado por la Policía Federal Argentina (PFA), que incluyó además otras tres extradiciones desde Perú y Paraguay.

“Pequeño J” fue entregado al personal del Servicio Penitenciario Federal para trasladarlo a la cárcel de Marcos Paz, desde donde fue indagado este martes a través de Zoom.
El joven es uno de los principales acusados por el brutal triple crimen de Florencio Varela ocurrido en septiembre de 2025, en el que asesinaron a Morena Verdi (20), Lara Morena Gutiérrez (15) y Brenda del Castillo (20).
“Pequeño J” está señalado como integrante de una organización criminal vinculada al narcotráfico y es considerado por los investigadores como uno de los que planificó el secuestro, tortura y asesinato de las tres jóvenes.
El caso ya tiene 11 personas identificadas, varios detenidos, y se maneja una hipótesis firme que apunta a una represalia narco ejecutada de manera coordinada para recuperar droga presuntamente robada a la organización.
Cómo fue su traslado a la Argentina
El traslado se realiza en una aeronave de la Fuerza Aérea Argentina que partió desde Lima y que, según trascendió, realizará durante las primeras horas de la tarde una escala técnica en Salta para reabastecimiento de combustible antes de continuar rumbo a Base Aérea de El Palomar.
La llegada al área metropolitana de Buenos Aires está prevista alrededor de las 19 horas, bajo un fuerte operativo de seguridad encabezado por efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina e Interpol.

Tras aterrizar en Buenos Aires, el acusado será trasladado a dependencias federales en Villa Lugano, donde permanecerá detenido hasta su indagatoria prevista para este martes ante el Juzgado Federal N°2 de Morón, encabezado por el juez Jorge Rodríguez.
La extradición demoró varios meses debido a los procedimientos judiciales y administrativos en Perú. Según fuentes vinculadas a la causa, el operativo aéreo fue autorizado directamente por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Aunque en la mayoría de las extradiciones los acusados son trasladados en vuelos comerciales, en este caso se optó por un avión oficial. Versiones extraoficiales sostienen que la decisión respondió tanto a cuestiones logísticas como de costos, ya que en el mismo vuelo también serían trasladados otros extraditados requeridos por la Justicia argentina.
Declarará este martes en un intento de resolver el autor intelectual y el móvil del triple crimen.
