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Se cumplen 24 años del despiadado crimen del padre Ernesto Martearena

Su ahijado y un monaguillo, de 21 y 19 años, lo mataron de 18 puñaladas y prendieron fuego el cadáver para borrar las huellas. Ambos fueron condenados a prisión perpetua.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 3 Octubre de 2025
3 Octubre de 2025
Se cumplen 24 años del despiadado crimen del padre Ernesto Martearena

Hoy (8 de octubre) se cumplen 24 años del espantoso asesinato de Ernesto Martearena, el cura párroco que fue ultimado en el interior de su iglesia por su ahijado y un monaguillo de su congregación. Querido por muchísimos salteños, el sacerdote de 54 años desparramó el amor de Dios y se encargó de crear varias ONG de ayuda social, tenía a cargo cerca de 2000 personas de bajos recursos.

Comedores comunitarios, centros de asistencia para niños con VIH, granja para la recuperación de adictos, hogares de contención y otras tareas sociales de enorme valor lo posicionaron al cura párroco como un referente en la sociedad salteña y la región. Paradojas del destino, sufrió un cruento e inesperado final en manos de dos jóvenes que él mismo protegía.

Emboscada

El domingo 7 de octubre de 2021, el padre Martearena había salido a cenar junto a dos amigos, de acuerdo a las fuentes vinculadas al caso se trataba de un sacerdote y un letrado. Tras comer y beber algo, el cura volvió a la parroquia Nuestra Señora de Fátima, ubicada en pleno centro salteño.

En el interior de la iglesia vivía solo Ernesto Martearena, esa noche recibió la visita de dos de sus jóvenes protegidos en la congregación: el monaguillo Marcelo Castillo, de 19 años, y Javier Alanis Colauste, de 21 años, ahijado del sacerdote.

Ambos jóvenes pasaron por la parroquia en horas de la madrugada, según fuentes eran cerca de las 2 del lunes 8 de octubre. Ingresaron sin dificultad dado que conocían y muy bien al cura. Lo que las crónicas de la época apuntan es que tanto el monaguillo como el ahijado del religioso estaban drogados, le habrían pedido dinero sin tener suerte.

Frente a la negativa del párroco los jóvenes decidieron desatar un despiadado ataque que terminó, según la investigación, con 18 puñaladas contra Martearena, la mayoría por la espalda. Frente la masacre consumada, llevaron el cadáver a una piecita que el sacerdote tenía en la plata baja de la Parroquia, donde lo ataron, le tiraron alcohol y whisky y prendieron fuego.

martearena

¿El móvil del crimen?

- ¿Por qué lo quemaron? Les preguntó la Policía tras interceptar a los homicidas, quienes respondieron. “Para borrar las huellas”. Esa madrugada los audaces criminales se llevaron 100 pesos y una tarjeta bancaria, el ahijado del cura intentó extraer dinero desde un cajero automático pero no pudo, le retuvieron el plástico. En medio de ese acto fallido, el joven de 21 años quedó registrado en las cámaras del banco.

Días después del crimen y la enorme conmoción en Salta y la región, la Policía detuvo en Jujuy a Alanis Coplauste, quien fue trasladado a Salta donde reconoció la autoría del asesinato y señaló a Castillo, como su cómplice. Ambos fueron condenados a prisión perpetua.

Reconocimiento

El Vaticano lo incorporó a la lista de mártires del siglo XX en su honor, reconociendo su labor social y luego del trágico final que sufrió el padre Ernesto Martearena. Dicho reconocimiento fue el 12 de mayo de 2011.

En Salta, además del reconocimiento social del que gozaba el sacerdote, decidieron poner su nombre al Estadio Mundialista -fútbol y rugby- ubicado en al zona sur de Salta capital.

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