PolicialesEl hilo del crimen

"Se me fue de las manos..." la empleada confesó el crimen del country en Pilar

En su relato, la acusada detalló una pelea por el teléfono con la víctima y dijo que empleó un hilo desprendido de un collar para provocar la asfixia. Contó cómo abandonó el barrio con el celular, dónde descartó el chip y sus intentos de vender el aparato. Los alegatos de fiscalía, querellas y defensa continuarán el viernes.

Juan Ancalle
por Juan Ancalle 5 Noviembre de 2025
5 Noviembre de 2025
Rosa Paniagua confiesa el asesinato "por sus hijos".
Rosa Paniagua confiesa el asesinato "por sus hijos". (Web)

Durante la segunda audiencia del juicio Rosalía Paniagua abrió su declaración con una frase que enmarcó la confesión: “Me siento avergonzada. Voy a decir la verdad. Me voy a hacer cargo de lo que hice por mis hijos. Ya no viene al caso seguir mintiendo”, pronunció este miércoles en la sala ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Isidro.

Paniagua precisó que el elemento usado para matar era un hilo que formaba parte de un collar que llevaba puesto, con el nombre de su hijo. Dijo que primero rodeó el cuello de Roberto Wolfenson con sus manos, que lo presionó con el codo y que en el forcejeo terminó aplicando ese hilo fino como lazo.

Aseguró que la secuencia se dio mientras discutían por el teléfono del ingeniero, que había ido a buscar a pedido de la pareja de la víctima, Graciela Orlandi. Según su propio relato, hubo golpes, tirones de pelo y un intercambio de insultos que la desbordó. Señaló que el hombre llegó a tomarla del cuello, que ella respondió con un cabezazo a la cara y que en ese punto todo se le nubló, hasta inmovilizarlo por el cuello con las manos y con el hilo.

La acusada describió que Wolfenson quedó con la boca y la nariz hinchadas y que, al levantarse, no supo si estaba muerto. Añadió que aún tenía el hilo en la mano, que lo recogió, salió de la vivienda y lo arrojó en la vía pública. Relató que abandonó el country “La Delfina” con el celular de la víctima sin que el personal de seguridad advirtiera nada. Contó que más tarde se deshizo del chip en la estación Derqui del ferrocarril San Martín y que intentó vender el aparato en esa zona y en días posteriores sin éxito. Dijo también que su marido, Miguel Ángel Villasboa, desconocía el homicidio, que solo le admitió haber robado el teléfono y que, ante la presión de él para deshacerse del aparato, lo destruyó con un martillo.

 “Mi intención no fue robar ni matar. Se me fue de las manos. Me hago cargo. Me gustaría pedirle perdón a los hijos del señor. Siento culpa, pero no fue mi intención”, cerró la acusada ante los hijos de la víctima, Esteban y Laura.

Caso del asesinato al jubilado en el country en Pilar

Roberto Eduardo Wolfenson, ingeniero electrónico jubilado de 71 años, fue asesinado el 22 de febrero de 2024 en su vivienda del country La Delfina, en Pilar. Al día siguiente, el 23 de febrero, su profesor de piano llegó para una clase, no obtuvo respuesta y, con ayuda de un vecino y del personal de seguridad, halló el cuerpo en una habitación de la planta alta. En un primer momento se barajó una muerte natural, pero la autopsia determinó estrangulamiento con un lazo delgado y lesiones de defensa, por lo que la causa viró a homicidio

Roberto Wolfenson tenía 71 años cuando fue asesinado por su empleada doméstica
Roberto Wolfenson tenía 71 años cuando fue asesinado por su empleada doméstica

La investigación avanzó durante marzo y abril de 2024 hasta focalizar en Paniagua, a quien se le atribuyó haber sustraído objetos de la casa y matar para consumar o encubrir el robo. La fiscal Laura Capra impulsó la acusación por robo calificado por el uso de arma en forma impropia en concurso real con homicidio criminis causae. El debate oral ante el TOC N.º 4 de San Isidro comenzó el 3 de noviembre de 2025, y este 5 de noviembre de 2025 la imputada confesó el hecho en audiencia, al señalar que lo “se le fue de las manos”.

Según la acusación y actuaciones previas, en la vivienda de Paniagua se secuestraron pertenencias de la víctima, entre ellas un parlante, auriculares y un candelabro, pero la audiencia continuará el próximo viernes y contará con los alegatos de la fiscal Laura Capra, Farini Duggan, Broitman y la defensa de la acusada, quien ya anticipó que solicitará lo que “corresponda”.

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