Una serie de denuncias de propietarios rurales encendió las alarmas en Tartagal y dio inicio a una investigación que terminó con la detención de una banda de “leñadores”, acusada de ingresar a campos privados para talar árboles y robar madera de manera sistemática.
Los damnificados advirtieron movimientos extraños en sus predios y partir de esos testimonios, la Fiscalía Penal de Tartagal comenzó a reunir pruebas y a reconstruir el modo de operar del grupo. Según la investigación, la banda actuaba de manera organizada, ingresando a zonas rurales alejadas, seleccionando árboles, los talaba y luego trasladaba la madera en vehículos hacia distintos puntos, para evitar ser detectados por algún control en la ruta.
Con las pruebas reunidas, el fiscal penal Gonzalo Ariel Vega, interino en la Fiscalía Penal 2 durante la feria judicial, solicitó al Juzgado de Garantías una serie de allanamientos simultáneos, además de secuestros y detenciones, sobre 13 domicilios vinculados a los sospechosos.
El operativo se concretó con un amplio despliegue de más de 240 efectivos, pertenecientes a distintas áreas de la Policía: GOPAR, Infantería, División Rural y Ambiental, Brigada de Investigaciones y personal de dependencias locales y de Capital. Los procedimientos se realizaron en domicilios de la ciudad de Tartagal y en inmuebles ubicados sobre la ruta nacional 86.
Como resultado, seis personas fueron detenidas e imputadas por el delito de robo en despoblado y en banda. Además, ante la gravedad de los hechos y el riesgo de fuga o de entorpecimiento de la causa, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva, y ahora se aguarda la fijación de la audiencia correspondiente.
La investigación continúa abierta, mientras la Justicia avanza para determinar el alcance total de las maniobras y los daños provocados por la organización en la región.

