En un nuevo golpe al narcotráfico en el norte de la provincia, efectivos del Escuadrón 20 “Orán” de Gendarmería Nacional decomisaron más de 430 kilos de cocaína durante un patrullaje en una zona montuosa de Aguas Blancas. El operativo, realizado el martes a la noche en el marco del “Plan Güemes”, derivó en un tenso enfrentamiento armado en plena oscuridad y en condiciones de baja visibilidad.
Los efectivos, mientras realizaban un patrullaje, toparon con un grupo de personas que transportaban bultos a través de la espesa vegetación.

Al impartir la voz de alto, el grupo reaccionó abandonando los paquetes y disparando contra los uniformados. La agresión obligó a los gendarmes a repeler el ataque utilizando municiones antitumulto, resultando en la detención de una persona mientras que el resto logró escapar aprovechando la oscuridad y la dificultad del terreno.
Cocaína valuada en millones
Tras asegurar la zona, los gendarmes inspeccionaron los 19 bultos abandonados, encontrando 410 paquetes rectangulares con cocaína, con un peso total de 431 kilos 325 gramos.

Las pruebas de campo confirmaron la naturaleza de la sustancia, representando uno de los mayores decomisos en la región en lo que va del año.
Las circunstancias del hecho, así como la logística utilizada por el grupo para trasladar la droga a pie por zonas inhóspitas, refuerzan la sospecha de que se trataría de una operación vinculada a redes transnacionales del narcotráfico que operan en los pasos fronterizos del norte salteño.
Investigación en curso
La Fiscalía Federal Descentralizada de Orán ha tomado intervención en el caso, ordenando el secuestro de la droga, el traslado del detenido y la realización de las investigaciones correspondientes. El objetivo es determinar la procedencia del cargamento, la ruta planeada y la posible participación de otros individuos en la organización.

Este operativo se suma a otros recientes en la frontera norte, donde Gendarmería ha intensificado los controles para combatir el tráfico de drogas en zonas de difícil acceso. Sin embargo, el enfrentamiento armado pone de manifiesto los riesgos y desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico en esta región.

