Un allanamiento realizado en las últimas horas, en la casa Leandro Ginóbili, hermano del reconocido ex basquetbolista Emanuel “Manu” Ginóbili, permitió el secuestro de su teléfono celular, en el marco de la causa que investiga la tragedia del Club Bahiense del Norte, de Bahía Blanca, del cual era presidente cuando ocurrió el hecho, en diciembre de 2023, que derivó en la muerte de 13 personas por el derrumbe de un muro.
El procedimiento se realizó este martes, por orden del fiscal Cristian Aguilar, quien está al frente de la Unidad Fiscal 1 del Departamento Judicial de Bahía Blanca y de la investigación de este trágico caso.
Aguilar imputó a Ginóbili en noviembre pasado, por estrago culposo agravado por la muerte y por la puesta en peligro de vida, en concurso ideal con lesiones leves y graves culposas agravadas por la pluralidad de víctimas.
El objetivo del allanamiento, en el domicilio ubicado en la calle Patricios al 200, en la localidad bonaerense de Bahía Blanca, era secuestrar el teléfono del imputado, para poder analizar las conversaciones que mantuvo en las horas posteriores al trágico hecho, por quien en ese momento era el presidente del club.

La tragedia
La tragedia se registró el 16 de diciembre de 2023, cuando un viento huracanado azotó esa ciudad, con ráfagas que superaron los 140 kilómetros por hora, en momentos en que en el Club Bahiense del Norte se desarrollaba una exhibición de patín artístico de fin de año.
La fuerza y la violencia del temporal desplomaron parte de la estructura del club y provocaron el derrumbe de un paredón del gimnasio, donde murieron 13 personas, en un día para el olvido en esa comunidad, ya que, además, 150 escuelas sufrieron daños, más de 10 mil viviendas se vieron afectadas y unas 350 personas debieron ser evacuadas.
El fiscal decidió acceder al teléfono móvil del máximo dirigente de ese club en diciembre de 2023, quien declaró como imputado el pasado 10 de diciembre, luego de tomar en los últimos días algunas declaraciones testimoniales que aceleraron cuestiones vinculadas a la investigación, entre ellos a miembros de la comisión directiva del club, por posibles contactos con peritos oficiales que intervinieron en la causa.
Si bien se supo que el abogado defensor de Ginóbili, Sebastián Cuevas, había pactado la entrega del dispositivo, igualmente se concretó el procedimiento judicial en el domicilio de uno de los tres imputados en la causa.
Otros imputados
Además de Ginóbili, fue imputada Laura Fabiana Soberon, que era jefa del área de Habilitaciones de la Municipalidad de Bahía Blanca, y enfrenta cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público, acusada de permitir la continuidad de actividades en un club sin la debida habilitación.
En tanto, el expediente también involucra al ingeniero Pablo Ascolani, el profesional a cargo de la elaboración de informes técnicos favorables sobre la estructura del club en los años 2014 y 2016, cuyas pericias están cuestionadas en el marco de esta causa.
Ascolani recibió la misma imputación que Ginóbili: estrago culposo agravado por la muerte, y por la puesta en peligro de muerte, en concurso ideal con lesiones leves culposas y lesiones graves culposas, agravadas por la pluralidad de víctimas, en concurso ideal de delito.
El fiscal Aguilar sostiene firmemente que una concatenación de decisiones previas al evento, ignorando las alertas meteorológicas y la falta de habilitación, generó un peligro latente que culminó en la trágica muerte de 13 personas, exponiendo a todos los asistentes al riesgo de sufrir lesiones graves.
La causa continúa su curso, desentrañando una red de responsabilidades compartidas entre directivos, funcionarios y profesionales, mientras la justicia busca llevar consuelo y respuestas a las familias enlutadas y a una comunidad que aún llora a sus muertos.

