El eco de una frase pronunciada en 2023 por Maximiliano Ariel Vallejo resuena hoy con una fuerza inusitada. "Tengo una relación muy linda, sobre todo con el Chiqui Tapia. Les prestamos dinero a varios clubes que necesitan financiación", declaró entonces. Palabras que, en su momento, parecían inofensivas, ahora adquieren un significado inquietante.
Vallejo, a la cabeza de Sur Finanzas, se encuentra en el centro de una tormenta judicial, acusado de presunto lavado de dinero. Sus vínculos con el mundo del fútbol, antes una anécdota, ahora son objeto de escrutinio. La semana pasada, las oficinas de su firma fueron allanadas, un paso más en la investigación de la intrincada ruta del dinero en la causa por las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

La imagen de los investigadores entrando en la sede de Sur Finanzas, en la tranquila localidad bonaerense de Adrogué, evoca una búsqueda minuciosa de la verdad. "Nos llevamos mucha documentación que tenemos que analizar", confesó una fuente anónima al periodista Martín Angulo de Clarín, revelando la magnitud de la tarea que tienen por delante el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal federal Franco Picardi, quienes lideran la investigación de ANDIS.
Investigación sobre Sur Finanzas y lavado de dinero
Pero, ¿cómo se llegó a este punto? ¿Qué condujo a los investigadores hasta la puerta de Sur Finanzas? La respuesta reside en la paciencia detectivesca de seguir el rastro del dinero.
La causa de ANDIS revela una trama oscura de sobreprecios en licitaciones fraudulentas, amañadas para beneficiar a un selecto grupo de droguerías. A cambio de esta generosidad ilícita, se pagaban coimas, y esos fondos públicos, manchados por la corrupción, se buscaban blanquear. En el corazón de esta telaraña se encuentra un nombre: Miguel Ángel Calvete, el presunto nexo de toda la maniobra.

En paralelo, la justicia argentina puso bajo la lupa a Maximiliano Vallejo, presidente del grupo Sur Finanzas y cercano al presidente de la AFA Claudio “Chiqui” Tapia, tras detectarse una presunta maniobra ilegal que habría movido más de 6.000 millones de pesos sin justificación.
La información, revelada por Daniel Avellaneda en diálogo con Jonatan Viale en Pan y Circo (Radio Rivadavia), detalla que la investigación fue iniciada a partir de reportes de la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), que identificaron un esquema de transferencias irregulares que despertó fuertes sospechas por su magnitud y su complejidad, según publicó Gente de Salta el 3 de noviembre.

Según el informe, el dinero fue enviado sin respaldo documental a casas de cambio, clubes de fútbol, sociedades agroganaderas, droguerías y agencias marítimas, entre otros destinos. Parte de los fondos también habrían terminado en empresas creadas pocos meses antes, lo que refuerza la hipótesis de un mecanismo diseñado para fragmentar, dispersar y ocultar el origen y el destino real del capital.
La figura de Vallejo no solo está ligada al mundo financiero: también mantiene fuertes vínculos con el fútbol argentino. Avellaneda señaló que es hincha de Racing, posee un palco en el Cilindro, y aparece ligado a Raúl “Huevo” Escobar, ex jefe de la barra brava del club.
Además, Sur Finanzas figura como anunciante en diversas instituciones del fútbol local. “Tiene vínculos con Tapia y puso la publicidad en Platense, en Banfield, en Racing, también en la espalda”, detalló el periodista, lo que llevó a los investigadores a revisar si estas relaciones forman parte del circuito de movimientos sospechosos.
La Justicia busca determinar si la trama financiera y los vínculos futbolísticos de Vallejo confluyen en un esquema de lavado o desvío de fondos. Mientras avanza la investigación, el caso promete tener un fuerte impacto tanto en el ámbito empresarial como en el deporte, donde los vínculos del presidente de Sur Finanzas comienzan a ser analizados con lupa.



