Esta semana, el Congreso Nacional intensificará su actividad legislativa durante las sesiones extraordinarias, con la habilitación del recinto en la Cámara de Diputados como principal novedad. El oficialismo busca recuperar el tiempo perdido y acelerar la aprobación de proyectos clave antes del receso legislativo.
El período extraordinario se inauguró formalmente el 10 de diciembre, coincidiendo con el recambio legislativo. Sin embargo, el análisis del proyecto de Modernización Laboral, presentado el jueves 11, concentró la atención, demorando la activación del resto de las comisiones.
Inicialmente, el Gobierno esperaba que la Cámara de Diputados comenzara a trabajar entre miércoles y viernes, tratando en comisión el Presupuesto 2026 y la ley de Inocencia Fiscal, iniciativas consideradas centrales para la actividad parlamentaria de diciembre. El objetivo era sesionar a principios de la semana siguiente e iniciar el debate en el Senado.
No obstante, se decidió activar también la Cámara alta para avanzar no solo con el Presupuesto, sino también con la reforma laboral durante este breve período. La estrategia, aunque ambiciosa, ha demostrado ser compleja de implementar.
La primera semana de sesiones extraordinarias concluyó sin avances significativos ni en el Presupuesto ni en la discusión laboral. Ahora, el oficialismo apuesta a concentrar toda la actividad en los próximos días.
El lunes marcará el inicio de este intento de aceleración, con reuniones de las comisiones de Legislación Penal y de Presupuesto y Hacienda en la Cámara baja. A las 16 se reunirá Legislación Penal, presidida por Laura Rodríguez Machado (La Libertad Avanza), mientras que a las 17 hará lo propio Presupuesto y Hacienda, encabezada por Bertie Benegas Lynch. Se trata de reuniones constitutivas para definir los cronogramas para tratar los proyectos de Presupuesto e Inocencia Fiscal, con la expectativa de firmar dictámenes casi inmediatamente.
Paralelamente, el oficialismo mantiene en carpeta el proyecto de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria, que establece la obligación de aprobar presupuestos equilibrados o superavitarios y exige financiamiento explícito para toda nueva erogación. Esta iniciativa promete generar debate, aunque aún no ingresó formalmente al Congreso.
La intención de La Libertad Avanza es que, una vez obtenidos los dictámenes, los proyectos lleguen al recinto entre el miércoles 17 y el jueves 18, o bien en una única sesión extensa. De concretarse, la Cámara de Diputados cerraría su actividad del año y quedaría a la espera de la definición del Senado.

El escenario en el Senado
La Cámara alta prevé una reunión de jefes de bloque para este martes 16 a las 11, con el objetivo de ordenar el trabajo legislativo durante el período extraordinario restante. El calendario se ve condicionado por los feriados de fin de año, que reducen los días hábiles.
Uno de los primeros pasos será acordar la integración de las comisiones. Para el tratamiento de la Modernización Laboral deberán conformarse las de Presupuesto y Hacienda y de Trabajo y Previsión Social. La inclusión de un componente impositivo en el proyecto generó cuestionamientos de la oposición, que sostiene que ese aspecto obliga a que la iniciativa tenga origen en la Cámara de Diputados, lo que añade complejidad al trámite.
Además, se constituirá la Comisión de Justicia y Asuntos Penales para el análisis de las leyes con media sanción, y se avanzará en la conformación de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, de cara a un eventual debate sobre la reforma de la Ley de Glaciares.
En este contexto, el debate de la reforma laboral se perfila como uno de los más conflictivos. El interbloque liderado por José Mayans buscará extender la discusión mediante reuniones informativas, mientras que el oficialismo intenta acotar el número de expositores para acelerar los tiempos. Con un cronograma ajustado, el dictamen podría emitirse antes de la Navidad.
La posibilidad de que el Senado trate en simultáneo la reforma laboral y el Presupuesto 2026 hacia fines de diciembre aparece como un objetivo ambicioso. No se descarta que parte de la agenda quede pendiente y deba retomarse durante enero o febrero, en una nueva convocatoria a sesiones extraordinarias.

