Tras el escándalo que desataron las declaracioines de la exGran Hermano Lorena González, los abogados Roberto Herrero y Mariano Di Giuseppe presentaron una denuncia para que se investiguen presuntas irregularidades en la adjudicación de obras públicas del programa PROCREAR durante el gobierno de Alberto Fernández.
El escrito, presentado ante el Juzgado en lo Criminal Federal, apuntan directamente contra el expresidente, el exministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, y la empresaria Lorena González del Valle, conocida por su paso por “Gran Hermano” y vinculada a la firma Niro Construye S.A.
Los denunciantes también pidieron que se investigue a cualquier otro funcionario o particular que pudiera estar vinculado a la causa.
El pedido de investigación surgió a partir de las declaraciones en las que González del Valle reconoció que mantuvo una relación personal con Alberto Fernández.
De acuerdo con la denuncia, la empresaria habría contactado al entonces mandatario y, tras ese vínculo, fue derivada al ministro Jorge Ferraresi. Poco después, su empresa constructora comenzó a participar en licitaciones del programa PROCREAR, resultando adjudicataria de varias obras públicas financiadas con fondos nacionales.
Los abogados detallaron que, según la información difundida, la empresa participó en nueve procesos licitatorios y ganó al menos cuatro de ellos, en desarrollos habitacionales de municipios bonaerenses como Esteban Echeverría, Avellaneda (Wilde y Piñeyro), Luján y Martín Coronado.
Según detalla la página web de Niro Construye S.A., la empresa construyó 240 viviendas en Esteban Echeverría, obra que fue inaugurada por el propio Alberto Fernández, y otras 512 viviendas en el barrio de Wilde, municipio de Avellaneda, distrito que Ferraresi gobernó antes y después de su paso por el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat.
Además, sumaron dos contratos adicionales en esa misma localidad: “Piñeyro Rivadavia” con 321 unidades habitacionales y “Piñeyro Entre Ríos” con 128 unidades. La empresa también obtuvo contratos para el desarrollo de viviendas Procrear en los municipios de Luján y Martín Coronado.
Para los denunciantes, si se comprueba la existencia de influencias personales para obtener contratos estatales, se trataría de una situación de “particular gravedad institucional”, ya que podría implicar el uso de vínculos personales con autoridades del Poder Ejecutivo para direccionar fondos públicos.
Sospechas de direccionamiento y fraude en las licitaciones
En la denuncia advirtieron que la contratación pública es una de las áreas más sensibles del Estado, ya que involucra grandes sumas de dinero y exige transparencia, igualdad de condiciones y selección objetiva de las mejores ofertas.
Los abogados sostuvieron que la secuencia de hechos constituye un “indicio razonable” que amerita una investigación judicial exhaustiva.
En ese sentido, solicitaron que se analice si las licitaciones en las que participó Niro Construye S.A. se desarrollaron en condiciones de competencia real, si los criterios de evaluación fueron objetivos y si existieron influencias externas para favorecer a la empresa.
De comprobarse estas maniobras, podría configurarse el delito de administración fraudulenta en perjuicio del Estado, ya que se habrían desviado recursos públicos mediante procedimientos irregulares.
Los denunciantes consideraron que corresponde la intervención de la Justicia Federal con asiento en la Ciudad de Buenos Aires, ya que están involucrados fondos públicos nacionales y funcionarios del Poder Ejecutivo.
El vínculo presidencial y el acceso a la obra pública
González del Valle relata cómo, tras establecer contacto con el mandatario en medio de la crisis sanitaria, fue derivada directamente a Jorge Ferraresi, quien en ese momento ocupaba el cargo de ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat.
Según su testimonio, Ferraresi le aseguró que su empresa, Niro Construye SA, recibiría un trato "prioritario" en los procesos de licitación. Una promesa que, a la postre, se tradujo en la adjudicación de contratos para la construcción de más de mil viviendas en diversos municipios.
La constructora, fundada junto a su exmarido, logró imponerse en al menos cuatro de las nueve licitaciones en las que participó, todas destinadas a desarrollar proyectos habitacionales en el marco del plan Procrear.
Según González, este acceso privilegiado se concretó después de que ella misma consultara a Alberto Fernández sobre el estancamiento de las obras durante la pandemia, obteniendo como respuesta la conexión directa con el ministro Ferraresi. El funcionario, siempre según su relato, le alentó a presentarse a los concursos, garantizándole que sus propuestas serían "priorizadas" siempre y cuando cumplieran con los requisitos técnicos y administrativos exigidos.
La empresaria describe el inicio de este camino hacia los contratos oficiales como una reunión clave con Ferraresi en la sede del Ministerio de Vivienda. En ese encuentro, el ministro habría condicionado el avance de las gestiones a la verificación de obras previas y a un proceso formal de cotización. "Yo no puedo firmarte que continúes una obra que yo no gestioné, que yo no hice. Necesito mandar un equipo, cotizar la obra. Verificar la obra, saber de qué estamos hablando y lo único que te puedo garantizar es que los voy a priorizar llegado el momento, pero yo necesito cotizaciones para saber de qué estoy hablando" , recuerda González que le dijo Ferraresi, palabras que resonaron con una mezcla de promesa y advertencia.
Con la maquinaria burocrática en marcha, el equipo de Niro Construye SA se sumergió en jornadas maratónicas para preparar las propuestas, llegando a trabajar hasta 24 horas seguidas. Finalmente, tras un arduo proceso, la sociedad fue seleccionada para llevar adelante cuatro proyectos del programa Procrear, un logro que González atribuye directamente a su contacto con el poder.
Confesiones sentimentales y pedidos desesperados
Pero las revelaciones de González no se detuvieron en el ámbito de los negocios. Durante la entrevista, la exparticipante de Gran Hermano también confesó públicamente, por primera vez, su relación sentimental con Alberto Fernández. "Salía conmigo como salía con un montón de otras personas. No era consciente. Para mi, yo era su novia", afirmó.
Según explicó, la relación se había iniciado años antes de que Fernández asumiera la presidencia y, sorprendentemente, coincidió en el tiempo con la relación del mandatario con Fabiola Yañez, la primera dama que luego denunciaría al expresidente por violencia de género. Un triángulo amoroso que añade una capa de complejidad a esta historia.
Según relató en la entrevista le escribió a Fernández y la respuesta no se hizo esperar: el mandatario le concedió "cinco minutos" de su tiempo.
"Estar cinco minutos con el Presidente de la Nación era una eternidad", reflexionó González, consciente del peso de cada segundo en ese contexto. Durante ese breve encuentro, le solicitó a Fernández que interviniera ante la "cantidad de obras paralizadas" que afectaban a su empresa. La respuesta del entonces mandatario fue, según su testimonio, inmediata: "Mirá, tengo media hora si venís ahora".
La empresaria no dudó en aceptar la invitación. "Yo estaba en Palomar. ¿Sabés cómo tomé la General Paz? Admito que fui desesperada, me rebajé por trabajo. Fui a pedirle trabajo. Para mí sí, era rebajarme después de todo lo que vivimos", expresó con la voz entrecortada, revelando la angustia y la desesperación que la impulsaron a buscar la ayuda presidencial. La respuesta de Fernández fue, una vez más, derivar la gestión al ministro Ferraresi, abriendo así la puerta a la controvertida adjudicación de contratos.
Un paso fugaz por la fama y un nuevo comienzo
Lorena González del Valle saltó a la fama al participar en la primera edición de Gran Hermano Argentina, emitida por Telefe en 2001 y conducida por Soledad Silveyra. Su paso por el reality fue breve: fue la primera eliminada, saliendo a los 14 días de competencia con el 68% de los votos del público.
Su corta estadía en el programa estuvo marcada por la dificultad para adaptarse al formato y por problemas personales preexistentes, que se agravaron con la repentina exposición mediática. Tras su salida, González enfrentó fobia social y momentos anímicos complejos, pero con el tiempo logró alejarse de los medios y encontrar un nuevo rumbo en el sector de la construcción, un camino que, según sus propias revelaciones, la llevó a cruzarse nuevamente con el poder político de una manera inesperada.