"Gracias presidente Milei"

El ministro de Desregulación publicó un recibo de sueldo para destacar la "transparencia" del nuevo sistema, pero el monto que recibe el trabajador desató una ola de cuestionamientos en las redes sociales por el bajo poder adquisitivo de un salario formal en la Argentina.

Por Redacción Gente de Salta

Federico Sturzenegger, la ley de tierras, sancionada en 2011 con el kirchnerismo — .

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quedó en el centro de la polémica luego de compartir en sus redes sociales un supuesto recibo de sueldo con el que buscaba defender la implementación de la Ley de Modernización Laboral. Sin embargo, el documento terminó generando el efecto contrario: miles de usuarios repararon en que un trabajador registrado, cuyo costo laboral para la empresa asciende a $1.200.000, recibe en su bolsillo apenas $580.000.

"Me empiezan a enviar los recibos de sueldos actualizados en el formato de la Ley de Modernización Laboral. En este caso el empleador paga 1.200.000, el trabajador recibe 580.000. Transparencia total", escribió el funcionario en su cuenta oficial. Minutos después agregó otro mensaje que generó aún más repercusión: "Gracias presidente Javier Milei", una frase que algunos interpretaron como un reconocimiento a la reforma impulsada por el Gobierno y otros como una ironía difícil de descifrar.

Lejos de cosechar elogios, la publicación se llenó rápidamente de críticas. Numerosos usuarios señalaron que el recibo dejaba en evidencia el peso de los descuentos y aportes sobre el salario, mientras otros remarcaron que un ingreso de $580.000 mensuales representa menos de 400 dólares al tipo de cambio libre, una cifra que consideran insuficiente para cubrir los gastos básicos de una persona.

Entre los comentarios más repetidos apareció una comparación que se volvió viral: con ese ingreso, afirmaron distintos usuarios, ni siquiera alcanza para alquilar un monoambiente en muchas ciudades del país, además de afrontar alimentación, transporte, servicios y otros gastos cotidianos.

El episodio reabrió el debate sobre el costo laboral en la Argentina y la diferencia entre lo que desembolsa un empleador y lo que finalmente percibe un trabajador. Mientras el Gobierno sostiene que la reforma apunta a generar mayor transparencia y fomentar el empleo formal, las críticas apuntaron a que el recibo difundido por el propio ministro terminó exponiendo la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados.

La controversia también volvió a poner sobre la mesa una discusión de fondo: si el problema principal es la elevada carga impositiva y previsional que encarece el costo laboral o si, más allá de esa estructura, el verdadero desafío sigue siendo que los salarios alcancen para cubrir el costo de vida en la Argentina actual.