En su visita por Salta, el abogado y exjuez Juan Ignacio Coria, especialista en sistemas electorales, habló en exclusiva con Gente de Salta y brindó su opinión respecto a las reelecciones indefinidas, que a su entender, no hacen otra cosa que provocar el hastío en los mismos gobernantes que buscan perpetuarse y “hacen mucho mal a la democracia”.
“Está demostrado que lo que un gobernante no hizo en ocho años, menos lo hará en 12 o 16, el recambio está directamente relacionado a algo que yo le llamo ímpetu generacional, esto significa que generación tras generación vienen nuevas personas, con nuevas ideas y eso permite el oxigenamiento que necesita toda democracia”, enfatizó el abogado.
El especialista mencionó que antes de la Segunda Guerra Mundial, muchos países entre ellos Estados Unidos, no tenían ningún sistema de límites a las reelecciones. Posterior a este hecho histórico, “casi todos los países serios de la Tierra tienen límites a las reelecciones. ¿Por qué? Porque es una cuestión práctica”.

Y agregó: “Más allá de la discusión legal, en la practicidad el límite a las reelecciones ha demostrado mayor eficiencia en la gestión gubernativa que la falta de límites y que la reelección indefinida”.
Ley de Lemas
El ingreso en la Cámara de Diputados de Salta de un proyecto para modificar el sistema electoral provincial volvió a encender la discusión política en la provincia. La iniciativa, impulsada por legisladores oficialistas, plantea cambios en la Ley Electoral 6444 que habilitarían la acumulación de votos dentro de frentes y alianzas.
Aunque el oficialismo evita nombrarlo así, distintos sectores advirtieron que el esquema recuerda a la ley de lemas, un sistema que la provincia dejó atrás hace más de dos décadas.
El texto propone que, cuando compitan frentes o alianzas se sumen los votos obtenidos por todas sus listas y que resulte electo el candidato más votado dentro del frente que acumule mayor caudal total.
Al respecto, Coria expresó que luego de la Segunda Guerra Mundial, el mundo democrático empezó a debatir y buscar los mejores sistemas de representación de las minorías: “Aquí lo que había antes era una democracia que muchas veces era plebiscitaria, era todo para el ganador, o un sistema de la ley Sáenz Peña para dos partidos y el resto no existía. Había todo un proceso donde la importancia de la minoría era inexistente”.

Y agregó: “La ley de lemas no ha demostrado ser un mecanismo eficiente para el respeto de las minorías y para la expresión de la legitimidad de la mayoría”.
Sobre esto ejemplificó: “Tal fue el caso de Palito Ortega en Tucumán, quien llega a ser gobernador de su provincia por la suma de votos, no sabemos si había un 19% de tucumanos que querían que Palito Ortega sea gobernador y un 81% que no quería, o si realmente se podían sumar los otros lemas o sublemas que tenía el peronismo para que él termine siendo gobernador”.
“Lo razonable sería concluir que el 81%, es decir la mayoría, no quería que Palito Ortega sea gobernador, pero finalmente la ley de lemas lo termina beneficiando”, precisó.
Para el ex juez, que la Provincia vuelva a aplicar la mencionada ley no sería una buena idea: “Es retroceder, es un sistema que para mí debería ser superado y no ser utilizado nuevamente”.
