El diputado nacional Jorge Taiana (Unión por la Patria) cuestionó la Ley de Inocencia Fiscal, que se sancionó el pasado viernes en el Senado por 43 votos a favor y 26 en contra. La norma surgió de un proyecto que había sido enviado por el Poder Ejecutivo en junio pasado, con el objetivo de incentivar el uso de los "dólares del colchón".
Jorge Enrique Taiana es político y sociólogo peronista, con especialización en diplomacia y derechos humanos. Fue ministro de Defensa de la Nación, senador nacional, presidente del Parlamento del Mercosur, legislador de Buenos Aires, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y embajador en Guatemala.
La nueva Ley, por la que el Banco Central de la República Argentina ya invitó a través de sus redes sociales a todos los argentinos a acercarse y depositar, eleva los montos por evasión tributaria (pasa de $1,5 millones a $100 millones, para simple; y de $15 a $1.000 millones para agravada); mejora plazos de prescripción y crea un régimen simplificado de declaración jurada y de Ganancias.
"La hipócritamente llamada 'ley de inocencia fiscal' nos transforma en un paraíso del lavado de dinero sucio y del blanqueo para narcotraficantes", advirtió el excanciller sobre la flamante reforma al Régimen Penal Tributario.
Proyecto presentado por exdiputado Espert, antes de ser imputado por lavado de dinero
El Gobierno nacional presentó este proyecto de Ley de Principio de Inocencia Fiscal en octubre, cuando José Luis Espert era todavía diputado nacional y encabezó su presentación junto al titular de ARCA de entonces, Juan Pazo, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
“El objetivo es blindar al ciudadano de bien, que ahorró y preservó su dinero de la maldita casta política, para que pueda formalizar sin ser perseguido”, dijo Espert durante la presentación.
La última novedad de José Luis Espert es que la Justicia ordenó congelar todos los bienes en el país en su poder, de su esposa María Mercedes González, de su hijo y de varios de sus socios y familiares con los que comparte fideicomisos y sociedades. La medida, dictada por el juez Lino Mirabelli, había sido solicitada por el fiscal Federico Domínguez, quien lleva adelante la investigación por lavado de dinero que pesa sobre el exdiputado, a raíz de los 200.000 dólares que cobró de Federico “Fred” Machado, el empresario acusado de narco en Estados Unidos. Como suele suceder en este tipo de causas de corrupción, la fiscalía argumentó la medida a los efectos de “asegurar los activos pasibles de decomiso”.

Ley de Inocencia Fiscal: Cómo funciona (ría)
Impulsa un cambio de régimen tributario, al pasar de un sistema que presume culpabilidad a uno que presume inocencia. El enfoque será recaudatorio, según explicaron los funcionarios, y no persecutorio.
La aprobación en el Congreso de la Ley de Inocencia Fiscal, el pasado 26 de diciembre, abrió expectativas inmediatas en el sistema financiero y entre pequeños ahorristas que mantienen dólares fuera del circuito formal. Sin embargo, el entusiasmo inicial chocó con una advertencia clave: la normativa todavía no fue publicada en el Boletín Oficial, condición indispensable para que pueda comenzar a aplicarse.
Ese matiz fue el que llevó al Banco Nación a aclarar su postura luego de que durante el fin de semana circulara en redes sociales un mensaje que invitaba a llevar dólares a partir del lunes. El tuit fue eliminado horas más tarde y reemplazado por una comunicación más precisa: desde este lunes 29 de diciembre la entidad comenzó a recibir consultas y a asesorar a los clientes, pero no a aceptar depósitos vinculados al nuevo régimen hasta que la ley esté plenamente vigente.
Según explicaron fuentes del banco a Forbes, la operatoria recién podrá activarse una vez que la normativa sea reglamentada mediante su publicación oficial. “A partir de ese momento comenzarán a recibirse los depósitos”, señalaron. Mientras tanto, las sucursales están enfocadas en informar a los interesados sobre los pasos a seguir y las condiciones previstas por la ley.
Más allá de la coyuntura operativa, la Ley de Inocencia Fiscal implica un cambio conceptual profundo en la relación entre el Estado y el contribuyente. El eje es la presunción de inocencia. A partir de ahora, la autoridad fiscal debe probar la irregularidad antes de sancionar, y no al revés. También se elevan de manera significativa los umbrales para que la evasión sea considerada delito penal tributario y se incorporan mecanismos como la extinción de la acción penal si la deuda se cancela antes de una denuncia.

La mirada del experto
Uno de los análisis más detallados sobre el alcance de la norma fue realizado por el tributarista César Litvin, profesor titular de la Cátedra de Teoría y Técnica Impositiva de la Universidad de Buenos Aires. Para el especialista, el corazón del esquema es el régimen simplificado de Ganancias. “Este es un régimen que se llama de inocencia fiscal. Porque una de las partes de este régimen, de esta ley, permite a algunos contribuyentes, no todos, optar por el régimen simplificado de ganancias”, explicó.
Litvin subrayó que quienes opten por ese régimen tendrán la posibilidad de utilizar los dólares no declarados “sin consecuencias, en la medida que desde acá en adelante declare todo lo que le corresponde declarar sin omitir ingresos”. El mensaje es claro ya que no se trata de un perdón irrestricto, sino de un punto de partida hacia adelante, con reglas más simples y previsibles.
El tributarista remarcó que la simplificación es concreta. “Es un régimen donde la declaración jurada que va a presentar el contribuyente que opte por este régimen es muy simple. Porque sólo tiene que indicar en esa declaración jurada sus ingresos y sus gastos deducibles”, señaló. La opción estará disponible para contribuyentes con hasta mil millones de pesos de ingresos anuales y un patrimonio que no supere los diez mil millones al cierre de cada ejercicio.
Litvin también vinculó la ley con un fenómeno estructural del sistema tributario argentino: el exceso de monotributistas. “La idea es que cada vez haya menos monotributistas, porque en el monotributo se alojó mucha gente que quizás tiene capacidad contributiva para pagar impuesto a las Ganancias, pero que les sale mucho más barato estar en el monotributo. Es lo que se llama enanismo fiscal”, explicó.

