A más de un año de las elecciones presidenciales de 2027 y con el calendario electoral todavía sin definirse, el Gobierno nacional ya comenzó a diseñar la estrategia para garantizar la reelección del presidente Javier Milei. En la Casa Rosada reconocen que el principal desafío no pasa únicamente por el peronismo, sino también por la posibilidad de que surjan candidaturas de centroderecha que disputen el mismo electorado libertario.
Con la salida de escena de Manuel Adorni como eventual postulante, los equipos políticos de La Libertad Avanza concentran todos los esfuerzos en consolidar la figura presidencial de cara a un nuevo mandato.
En los pasillos de Balcarce 50 admiten que cualquier dirigente ubicado entre el centro y la derecha que decida competir por fuera del espacio oficialista podría fragmentar el voto libertario y complicar las aspiraciones electorales del oficialismo.
Bullrich, una preocupación silenciosa
Aunque nadie la menciona públicamente como una amenaza, dentro del Gobierno observan con atención los movimientos de la senadora Patricia Bullrich, cuya buena imagen y perfil propio generan inquietud entre distintos sectores libertarios.
Puertas adentro la describen como una dirigente con identidad propia dentro del universo mileísta y admiten que una eventual candidatura por fuera de La Libertad Avanza dividiría parte del electorado que hoy acompaña al Presidente.
Por ese motivo, el oficialismo apuesta a mantenerla dentro del espacio mediante acuerdos políticos y gestos que permitan contener las diferencias que la legisladora suele expresar públicamente.
En cambio, la posibilidad de que el expresidente Mauricio Macri vuelva a competir es vista con menor preocupación. En sectores del oficialismo consideran que el PRO perdió capacidad electoral y sostienen que el liderazgo del exmandatario ya no representa el mismo peso que años atrás.
En la Casa Rosada creen que la eliminación de las PASO y la fragmentación de la oposición podrían jugar a favor del oficialismo.
La lectura que hacen cerca de Milei es que un peronismo dividido y una oposición dispersa facilitarían el camino hacia una nueva victoria electoral, especialmente si logran mantener los acuerdos con gobernadores y fuerzas aliadas como el PRO.
El 19% se identifica plenamente con el Presidente
Un nuevo estudio de la consultora QSocial analizó la imagen del presidente Javier Milei y concluyó que su respaldo social se sostiene principalmente en la evaluación de su gestión más que en una identificación ideológica plena. Según el relevamiento, realizado de manera online a nivel nacional sobre 1.880 casos, el 19% de los encuestados se define como “adherente pleno”, con afinidad total hacia el mandatario, mientras que un 17% adicional lo acompaña de forma condicionada, apoyando al Gobierno en función de los resultados, aunque sin una convicción política firme.
En conjunto, el informe señala que cerca de uno de cada tres consultados respalda activamente la gestión nacional, lo que configura una base sólida pero heterogénea. En ese esquema, la consultora destaca que el apoyo al Presidente no se explica por una identidad partidaria tradicional, sino por una lógica de resultados, lo que le otorga al oficialismo un piso estable pero también un electorado sensible a la evolución económica y política.
El trabajo de QSocial también advierte que la clave hacia adelante estará en los llamados “acompañantes condicionales”, un segmento que hoy respalda al Gobierno pero que puede oscilar entre el apoyo, el voto en blanco o la indecisión. En ese marco, el director de la consultora, Lucas Klobovs, sostuvo que Milei mantiene margen de crecimiento al no dividir su electorado con otras figuras competitivas, mientras que la oposición enfrenta el desafío de captar a los “distantes críticos”, donde aún persiste un alto nivel de indefinición política.
Milei felicitó a Keiko Fujimori tras su triunfo en Perú y acordaron impulsar una agenda común de libre mercado, inversiones y cooperación en seguridad
Tras confirmarse la victoria de Keiko Fujimori en las elecciones presidenciales de Perú, el presidente Javier Milei mantuvo una comunicación telefónica para felicitarla por el resultado y expresar su voluntad de fortalecer la relación bilateral. Según trascendió, ambos coincidieron en impulsar una agenda común basada en la defensa de la libertad económica, el fortalecimiento del comercio, la atracción de inversiones y la cooperación en materia de seguridad, con especial énfasis en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
El contacto también fue interpretado como un gesto de sintonía política entre dos gobiernos que comparten una visión favorable al libre mercado y a una mayor integración regional desde una perspectiva económica.
Las críticas de Jesús Rodríguez
En medio de ese panorama, el dirigente de la Unión Cívica Radical, Jesús Rodríguez, en una entrevista con Novaresio lanzó fuertes cuestionamientos al Gobierno y manifestó su preocupación por la mirada que el Presidente tiene sobre las instituciones.
Rodríguez se definió como un "patriota de la Constitución" y sostuvo que la Carta Magna es el marco que permite organizar la convivencia democrática.
En ese sentido, recordó las críticas que Milei realizó en distintas oportunidades contra el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y contra el Estado, al que el Presidente calificó en reiteradas ocasiones como una "organización criminal".
Para el dirigente radical, ese tipo de definiciones generan preocupación porque provienen de la máxima autoridad del país y pueden tener consecuencias sobre el funcionamiento institucional.
"Tengo prevenciones fundadas sobre las consecuencias que puede tener para una sociedad una idea corporizada en la cima del poder", planteó durante una entrevista.
Consultado sobre la personalidad política del Presidente, evitó elegir entre quienes lo consideran un profeta o un fanático y respondió con ironía que "a lo mejor es un profeta fanático y a lo mejor es un fanático profético".
"Los radicales con peluca me lastiman"
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando fue consultado por los llamados "radicales con peluca", denominación que reciben los dirigentes de la UCR que acompañan al Gobierno de Milei.
Lejos de esquivar el tema, Rodríguez fue categórico.
"Me lastiman", respondió al ser consultado sobre esos dirigentes.
Además, consideró que muchos de ellos no dimensionan el daño político que provocan tanto al radicalismo como a sí mismos al respaldar las iniciativas del oficialismo.
Las declaraciones reflejan la tensión que atraviesa la UCR frente a la relación con el Gobierno nacional, en un contexto en el que algunos sectores impulsan acuerdos con La Libertad Avanza mientras otros reclaman recuperar una identidad opositora más definida.
Con la carrera hacia 2027 todavía en sus primeras etapas, el oficialismo busca consolidar el liderazgo de Milei y evitar fugas dentro de su propio espacio, mientras la oposición intenta reorganizarse y definir quiénes serán los protagonistas de una disputa electoral que ya comenzó, aunque todavía no tenga fecha oficial.