La interna oficialista sumó un nuevo capítulo —esta vez sin intermediarios— cuando Luis Petri acusó públicamente a Victoria Villarruel de “apostar por el fracaso del Gobierno”. La frase, lanzada en televisión, no tardó en tener respuesta y encendió una discusión que combina poder, gestión y lealtades.
El episodio se dio tras la apertura de sesiones encabezada por Javier Milei, donde el saludo breve y distante entre el Presidente y su vicepresidenta fue leído como algo más que una formalidad incómoda. Entrevistado por TN, Petri no solo apuntó contra la actitud política de Villarruel, sino que también la cuestionó por haber utilizado el teléfono celular durante el discurso presidencial, poniendo en duda su conducta institucional.

El diputado mendocino fue más allá y sostuvo que la vicepresidenta “fue funcional a la oposición” en las últimas sesiones legislativas. También abrió el debate sobre lo que implica estar “segunda en la línea de sucesión” si, según su mirada, no se respalda el plan económico ni se actúa conforme a la Constitución. La crítica, directa y sin rodeos, marcó un punto alto en la tensión interna.
La respuesta llegó minutos después y por la vía más contemporánea: la red social X. Desde allí, Victoria Villarruel acusó a Luis Petri de “divagar como una vecina chusma” y lo instó a rendir cuentas sobre la gestión del IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. En otro mensaje, redobló la ironía y cuestionó la situación salarial y sanitaria de los uniformados.


Lejos de bajar el tono, Petri contraatacó: “Yo te conozco por golpista”, escribió al republicar el fragmento televisivo que había desatado la polémica. Así, el intercambio pasó rápidamente del debate político a la descalificación personal.

El cruce dejó al descubierto una disputa que ya no se limita a gestos fríos en actos oficiales. Entre reproches por gestión, acusaciones cruzadas y la sombra de la sucesión presidencial, la tensión dentro del oficialismo se volvió pública y promete nuevos capítulos.


