Un contrapunto sobre la política exterior argentina y la industria automotriz se dio en las últimas horas, entre el diputado nacional del bloque Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, y el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, a través de sus cuentas en la red social X, y pone al descubierto un debate que parece necesario y que no debería suceder en la inmediatez de las redes.
Todo comenzó ayer, cuando el legislador criticó la política comercial con China, argumentando que favorece una industria subvencionada que perjudica la producción argentina y podría dañar las relaciones con Estados Unidos.
“En los próximos días ingresarán 7.000 autos chinos de la marca BYD. Mientras tanto, diputados libertarios viajan a China. Es una pérdida de dólares para financiar importaciones que destruyen el trabajo argentino; nadie puede competir contra una industria subvencionada por el Banco Central chino", señaló Pichetto.

En su posteo, el legislador agregó que “Trump tiene razón: hay que frenar a China”, tras lo que apuntó que “el Gobierno habla de Occidente y de EE. UU., pero aplica una política comercial totalmente desfavorable para nuestra producción”.
"Como hablamos con Guillermo Moreno en Radio Del Plata, la política exterior está a la deriva. Vamos a tener problemas con los americanos: Trump ya advirtió que el libre comercio con China es un límite”, terminó PIchetto.
Horas después, Caputo le respondió con otra publicación en la que defiende la importación de autos híbridos y eléctricos, alegando que beneficia a los consumidores, diversifica la oferta, reduce los precios y fomenta el desarrollo de infraestructura eléctrica.
“Hola Miguel. Algunas aclaraciones importantes sobre este tema. Solo 2 modelos de autos se producen en nuestro país (Peugeot 2008 y Fiat Cronos). Argentina produce esencialmente camionetas, y el 70 por ciento de esa producción se exporta. La importación de autos híbridos o eléctricos sin arancel fue acordada con la propia industria automotriz, y tiene un límite de 50 mil autos al año”, expresó el ministro.
El posteo de Caputo siguió: “De ese cupo, solo la mitad puede provenir de marcas chinas, lo que representa menos del 5 por ciento de los patentamientos del 2025. Esta medida ayudó también a que el precio de los autos en nuestro país convergiera al de los países vecinos (más bajos incluso en algunos casos), y que se empiece a desarrollar la infraestructura eléctrica, lo que está incentivando proyectos de fabricación de camionetas eléctricas”.
“Además, permitió que los argentinos puedan elegir entre una una mayor variedad de autos, con diferente tecnología, y más baratos de mantener. En conclusión, ha sido una medida que ha beneficiado a todos los argentinos, y a la propia industria”, argumentó el funcionario nacional, en X.
El cruce concluyó con una nueva réplica de Pichetto, que le aclaró a Caputo que “este no es un debate sobre autos", sino que "se trata de tener una política exterior coherente”.
“La industria china, subvencionada por el Banco Central chino con una política agresiva de exportaciones que destruye los mercados locales, no debe ser validada. Reitero que este camino puede lesionar seriamente la relación con Estados Unidos”, reclamó el diputado nacional, quien concluyó: “Buen debate, Ministro”.