Santilli, el hombre que habla con todos los sectores de la interna oficial

El ministro del Interior tiene mucha cercanía con Karina Milei, pero también nunca rompió lazos con Santiago Caputo. También cuenta con el aval de Patricia Bullrich y tejió buenos lazos con los gobernadores.

Por Redacción Gente de Salta

Diego Santilli — .

Diego Santilli, el elegido por los hermanos Milei para suceder al cuestionado Manuel Adorni jaqueado por denuncias de corrupción, tendrá por delante una tarea nada fácil: asumir su cargo en medio de una crisis política sin precedentes y tratar de encauzar la gestión. 

Santilli arranca este nuevo desafío con una ventaja. El ministro del Interior posee una expertise política adquirida a lo largo de sus años en el PRO, lo que le permitió mantener puentes de diálogo tanto con los sectores de la interna gubernamental como con los gobernadores y el Congreso. Todos en la Casa Rosada le reconocen su habilidad para no entrar en conflictos palaciegos. 

Santilli tiene una línea directa y muy fluida con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, pero también supo hacer equilibrio con el archirrival de la menor de los Milei: el asesor presidencial Santiago Caputo, con quien nunca rompió vínculos. Ambos, cosa extraña en la disputa histórica que mantienen, apoyaron su designación para reemplazar a Adorni.

Diego Santilli, ministro del interior

También tiene apoyo en otra de las patas de la interna mileísta: cuenta con el respaldo explícito de Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado y una de las principales impulsoras de la salida de Adorni. Nadie le niega a Santilli la cintura política que le permitió haber llegado a uno de los cargos más expectantes del Gobierno.

Santilli no construyó este recorrido de un día para el otro. Llegó al Ministerio del Interior en noviembre de 2025 después de protagonizar una de las remontadas electorales más notables de la reciente historia bonaerense. Cuando José Luis Espert se bajó de la lista oficialista salpicado por sus vínculos con el empresario Federico Machado,de los que ahora deberá rendir cuentas ante la Justicia, Santilli quedó al frente de una candidatura por la que nadie daba dos pesos. 

Diego Santilli, con buen vínculo con Karina Milei.

Pero el ex dirigente del PRO trajo esperanzas al Gobierno. La alianza La Libertad Avanza-PRO le sacó al peronismo casi 14 puntos de ventaja en la provincia de Buenos Aires en las legislativas de septiembre, un número impensado para el oficialismo. En octubre. la LLA volvió a triunfar. Fue Santilli quien condujo esa campaña. En ese momento fue cuando se ganó fama de "bombero" para apagar los incendios políticos que generaron dirigentes sospechados de corrupción.

Ya con un perfil más bajo pero no menos eficaz, como ministro del Interior, asumió la tarea de reunirse con algunos gobernadores y reconstruir las relaciones que eran más tirantes. Por otro lado, le encomendaron el armado de consensos legislativos para el Presupuesto 2026 y las reformas de segunda generación. Su misión silenciosa fue ejercitar el músculo político que el Gobierno necesita para operar en el Congreso. 

Santilli tejió un buen vínculo con los gobernadores.

Lo hizo con un estilo más callado, mientras el gabinete se dirimía en internas, él cumplía un armado político que hoy le dio sus frutos. Y cuando la crisis de Adorni estalló, también asumió esa carga: junto a Bullrich, organizó el operativo parlamentario para contener la presión opositora: habló con diputados, senadores y gobernadores, y negoció anticipos económicos a las provincias. 

Por eso su candidatura a jefe de Gabinete se dio de manera natural, por la capacidad dialoguista y de construccion política que Santilli ha demostrado a lo largo de la gestión Milei.