Alrededor de 150 intendentes de diferentes puntos del país se movilizó este miércoles hacia la Casa Rosada y el Ministerio de Economía para exigir respuestas al Gobierno nacional frente a la crisis financiera que atraviesan los municipios.
La protesta fue impulsada por la Federación Argentina de Municipios y tuvo como eje central el reclamo por la caída de la coparticipación, la reducción de transferencias nacionales y la paralización de la obra pública, factores que, según advirtieron, afectan directamente la capacidad de gestión en los territorios.
Durante la jornada, los intendentes entregaron un petitorio en el que también incluyeron pedidos por la reactivación de obras frenadas y la restitución de fondos vinculados a impuestos específicos, como el de los combustibles.
En ese marco, citaron un informe del Instituto Argentina Grande que revela que el Gobierno nacional acumuló $6,1 billones en impuestos que no se tradujeron en obras de infraestructura. De ese total, $3,1 billones corresponden al ex impuesto PAIS y $3 billones al tributo sobre los combustibles.
El documento también advierte sobre el impacto del aumento del combustible en la economía: entre noviembre de 2023 y abril de 2026, la nafta subió un 542,7%, mientras que la inflación acumulada fue del 292% y los salarios privados registrados crecieron un 288%. Además, el informe destaca que el combustible aumentó un 24% en lo que va del año y anticipa una nueva suba a partir del 1 de mayo.
Otro de los puntos críticos señalados por los intendentes es la caída de la coparticipación. Según datos de la Federación Argentina de Municipios (FAM), en el primer trimestre de 2026 la baja alcanzó el 11%, y si se suman las caídas registradas en 2024 y 2025, el retroceso acumulado ronda el 24%.
Sin representantes salteños
El reclamo mostró un perfil amplio en términos políticos, con participación de jefes comunales de distintos espacios, aunque con predominio del peronismo. La convocatoria buscó posicionarse como un planteo federal frente al ajuste impulsado por la administración nacional de Javier Milei.
Sin embargo, uno de los datos que llamó la atención fue la ausencia total de intendentes de la provincia de Salta. Ningún jefe comunal salteño formó parte de la movilización, a diferencia de lo ocurrido con otras jurisdicciones que sí tuvieron representación.

La falta de presencia abre lecturas políticas en medio de un escenario complejo. En la provincia, el gobernador Gustavo Sáenz mantiene una relación de diálogo con la Casa Rosada y es considerado uno de los mandatarios provinciales con mayor nivel de afinidad con el Gobierno nacional.
En ese contexto, la ausencia de intendentes salteños podría interpretarse como una señal de alineamiento político o, al menos, de cautela institucional frente a una protesta que apuntó directamente contra la política económica nacional.

