Salta cerró 2025 con 3.641 hechos contra la administración y la fe pública, el registro más alto de, cuanto menos, los últimos 11 años, después de una escalada sostenida que superó incluso el pico alcanzado en 2017. El crecimiento volvió a acelerarse durante el último año y, al observar su distribución territorial, apareció concentrado principalmente en la Capital.
La tensión surge al separar las categorías: mientras ambas aumentaron en la provincia, los delitos contra la fe pública avanzaron en dirección contraria al país, donde se registraron 5.560 hechos menos, según un informe oficial al que accedió Gente de Salta. Por cantidad de habitantes, Salta alcanzó una tasa conjunta de casi 245 casos cada 100.000 personas, la segunda más alta del NOA.

La información procede del Sistema Nacional de Información Criminal y del Sistema Alerta Temprana, dependientes del Ministerio de Seguridad Nacional, que reúnen los hechos registrados por las policías provinciales, las fuerzas federales y otros organismos oficiales de recepción de denuncias. Para este análisis se cruzó el informe nacional de 2025 con la serie histórica específica de Salta, publicada para el período comprendido entre 2014 y 2024.
La cifra más alta de la serie salteña
La suma de ambas categorías muestra que el total provincial pasó de 2.966 hechos en 2024 a 3.641 en 2025, con 675 registros adicionales. La última cifra superó el máximo anterior de 2017, cuando se habían contabilizado 3.340 episodios.
La curva había caído hasta 1.525 hechos en 2018, pero desde entonces avanzó de manera ininterrumpida avanzó durante todos los siguientes años antes de acercarse a los 3.000 registros durante 2024.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los delitos contra la administración pública, que pasaron de 2.796 a 3.409 hechos durante el último año. La cifra también superó el máximo de 3.268 que se había registrado en 2017 y completó siete años consecutivos de aumentos desde el piso alcanzado en 2018.
Los delitos contra la fe pública, por su parte, subieron de 170 a 232 y marcaron su mayor valor desde 2014. El incremento se produjo después de la baja registrada durante 2024 y llevó a la provincia por encima del pico de 192 casos que se había observado en 2023.
Capital concentró el aumento de los registros
La distribución territorial permite observar cómo cambió el peso de Capital dentro del total provincial. Mientras en 2023 los departamentos del interior habían reunido más hechos que el principal distrito salteño, la relación se invirtió durante 2024 y la distancia se amplió con fuerza en 2025.
Al sumar las dos categorías, Capital pasó de 1.466 a 2.136 registros en un año, por lo que incorporó 670 hechos. Los departamentos del interior avanzaron de 1.434 a 1.503, mientras otros dos episodios quedaron registrados sin una localización departamental determinada.
El movimiento fue todavía más marcado dentro de los delitos contra la administración pública: Capital reunió 2.028 de los 3.409 hechos registrados en toda la provincia durante 2025. El interior contabilizó 1.381, apenas dos más que durante el año anterior.
En los delitos contra la fe pública, en cambio, la distribución resultó más equilibrada. Capital registró 108 episodios y los departamentos del interior, 122, mientras otros dos quedaron sin determinar.
Salta registró la segunda tasa más alta del NOA
La cantidad absoluta de hechos colocó a Salta en el sexto lugar nacional, aunque ese orden está condicionado por la población de cada jurisdicción. Al comparar las tasas cada 100.000 habitantes, la provincia quedó en el octavo puesto del país, con 244,9 casos entre ambas categorías.
Dentro del NOA solamente Tucumán presentó una tasa superior, con 334,8 hechos cada 100.000 habitantes. Salta quedó por encima de Jujuy, que alcanzó 217,1; Catamarca, con 99,3; Santiago del Estero, con 57,2; y La Rioja, con 17,1.
Entre las provincias limítrofes, Formosa superó ligeramente el indicador salteño, con 251,8 hechos cada 100.000 habitantes, mientras Chaco registró 96. El promedio nacional, surgido de sumar las dos categorías, fue de 148,2 casos cada 100.000 personas.
La posición de Salta estuvo impulsada principalmente por los delitos contra la administración pública, cuya tasa llegó a 229,3 hechos cada 100.000 habitantes. Los delitos contra la fe pública aportaron otros 15,6 casos por la misma cantidad de población.
Qué delitos contempla cada categoría
Los delitos contra la administración pública están reunidos en el Código Penal y abarcan el atentado y la resistencia contra la autoridad, la desobediencia, la usurpación de autoridad, títulos u honores, el abuso de autoridad y el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Dentro del mismo título aparecen figuras vinculadas con prácticas de corrupción, como el cohecho y el tráfico de influencias, la malversación de caudales públicos, las negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones, las exacciones ilegales y el enriquecimiento ilícito.
La categoría también contempla la violación de sellos y documentos, el prevaricato, la denegación o el retardo de justicia, el falso testimonio, el encubrimiento y la evasión.
Los delitos contra la fe pública, regulados en el Título XII, comprenden la falsificación de moneda, billetes, títulos y valores; la adulteración de sellos, timbres y marcas; y la falsificación o utilización de documentos y certificados.
Durante 2025 esta última categoría siguió en Salta una dirección diferente de la observada en el país. Mientras la provincia sumó 62 hechos, el total nacional pasó de 11.234 a 5.674, con 5.560 registros menos.
Qué muestran las causas ingresadas a la Justicia
Las estadísticas publicadas por el Poder Judicial de Salta permiten completar el recorrido con las causas penales iniciadas bajo estas categorías. Durante 2024 ingresaron 788 expedientes por delitos contra la administración pública y 26 por hechos contra la fe pública, con un total de 814 nuevas causas.
En 2023 habían sido 702 causas entre ambas categorías; en 2022 se contabilizaron 864 y en 2021 fueron 734. La serie judicial mostró así un repunte durante el último año publicado, aunque con oscilaciones entre un período y otro.


