En el laberinto judicial que rodea la muerte del fiscal Alberto Nisman, un nuevo giro sacude los cimientos de la investigación. Eduardo Taiano, fiscal federal a cargo del caso, ha solicitado formalmente la declaración indagatoria de Viviana Fein, la exfiscal que lideró las primeras horas de la pesquisa en aquel fatídico domingo 18 de enero de 2015.
El dictamen, un extenso documento de más de 200 páginas, ya descansa sobre el escritorio del juez federal Julián Ercolini. Ahora, Ercolini deberá sopesar la evidencia presentada y decidir si accede a la solicitud, convocando a Fein para que responda como acusada por las presuntas irregularidades cometidas en la escena del hallazgo.
El fiscal investigaba el atentado a la AMIA y, días antes de su muerte, había denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por presunto encubrimiento a raíz del controvertido memorándum con Irán.
La sombra de la negligencia planea sobre la escena del crimen. Al imputar a Fein el pasado agosto, Taiano fue tajante: las pruebas que debían haber sido preservadas fueron, según su acusación, destruidas o alteradas, convirtiendo el departamento de Nisman en las torres Le Parc de Puerto Madero en un “verdadero desastre”.
La acusación se centra, en particular, en el baño, ese espacio reducido donde Nisman fue encontrado con un disparo en la cabeza. La Justicia, hasta el momento, sostiene la hipótesis de un asesinato vinculado a sus funciones como fiscal.
Viviana Fein, en aquel momento fiscal de turno en el fuero en lo Criminal ordinario, fue la primera autoridad judicial en llegar a la escena. Su presencia, en los momentos iniciales de la investigación, se produjo antes de que el caso fuera transferido al fuero federal de excepción, dada la relevancia del cargo que ostentaba Nisman como titular de la Unidad Fiscal AMIA.
La denuncia que Nisman había presentado días antes contra Cristina Kirchner y parte de su gabinete, acusándolos de encubrir el atentado a la AMIA mediante el memorándum con Irán, añade una capa adicional de complejidad a este intrincado caso.
En un dictamen previo al pedido de indagatoria, Taiano ya había hecho referencia a la “desidia” que imperó en el departamento de Nisman, una negligencia que, según el fiscal, "impactó de manera directa en el curso de la investigación".
La imagen es elocuente: más de 80 personas transitaron por el departamento antes de que se recogieran las primeras evidencias. Un desfile de funcionarios, peritos y curiosos que, según la acusación, contaminó la escena y dificultó la búsqueda de la verdad. Taiano, quien tiene delegada la investigación de la muerte de Nisman, lidera una oficina especial dentro de su fiscalía dedicada exclusivamente a este caso.
Junto a Fein, también está imputado el juez de instrucción Manuel de Campos, quien estaba de turno aquella madrugada. Sin embargo, por el momento, el pedido de indagatoria solo alcanza a la exfiscal.
Sergio Berni, por entonces viceministro de Seguridad de la Nación, también está imputado en la causa. En su descargo ante Ercolini, Berni describió un “escenario caótico” y señaló a Fein como la principal responsable de las irregularidades cometidas en la escena del crimen.