El empresario Víctor Blanco, ex presidente de Racing y ex secretario general de la AFA, se presentó este lunes en los tribunales y se desligó de la acusación en su contra por la supuesta retención de impuestos y aportes previsionales por 19.300 millones de pesos.
Blanco dejó un escrito ante el juez Diego Amarante. En el documento, el ex dirigente sostuvo que nunca estuvo al tanto del circuito interno vinculado al depósito de retenciones impositivas y contribuciones a la seguridad social durante su paso por la entidad.
“En los detalles del circuito interno para el depósito en tiempo y forma de retenciones impositivas y contribuciones a la seguridad social no estuve siquiera enterado durante mi desempeño como secretario general de la AFA”, expresó en el escrito presentado ante la Justicia.

El ex dirigente agregó además que recién tomó conocimiento de esos mecanismos durante el desarrollo de la causa judicial. “He tomado conocimiento de esos detalles recién ahora, porque fue descripto por varios testigos bajo juramento en esta causa”, afirmó.
En el documento también sostuvo que las personas encargadas de la contabilidad y de las obligaciones tributarias de la AFA desconocen qué funciones cumplía él dentro de la institución.
“Las personas que diariamente gestionaban la contabilidad y las obligaciones tributarias de la AFA desconocen por completo qué funciones cumplí yo”, señaló Blanco, y remarcó que esto respalda su postura de que no tuvo intervención en la operatoria que está siendo investigada.
Finalmente, el empresario subrayó que su cargo dentro de la AFA era de carácter estatutario y con funciones principalmente institucionales, por lo que no tenía participación en el manejo administrativo ni contable de la entidad.
El documento
“No era yo informado sobre los temas relevantes para la presente investigación penal, ni quien daba las instrucciones de pago. No era yo quien confeccionaba las declaraciones juradas (eso correspondía a la Gerencia de Administración). No era yo quien ejecutaba los pagos (eso correspondía a la Gerencia de Finanzas). No era yo quien administraba la clave fiscal ni operaba la banca electrónica (eso correspondía a la Presidencia, las subadministradoras y los intervinientes en la disposición de fondos bancarios)”, expresó Blanco.
Señaló además que "la mera titularidad formal de un cargo en una institución no es suficiente para fundar una imputación penal. La responsabilidad penal es personal e intransferible y debe basarse en la conducta concreta del imputado. Lo contrario implicaría consagrar una responsabilidad objetiva, incompatible con el principio constitucional de culpabilidad".


