El Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) manifestó su profunda preocupación ante el anuncio de una inminente reducción de personal en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que podría afectar a más del 20% de su planta y comprometer seriamente el funcionamiento del organismo.
La entidad, que nuclea a profesionales de la meteorología desde 1969, advirtió que esta medida “no sólo desarticula una infraestructura técnica de 153 años, sino que destruye la previsibilidad meteorológica necesaria para el funcionamiento de la economía argentina, dejando al país vulnerable ante desastres naturales y sin el sustento de datos indispensable para la producción nacional”.
Según el CAM, los recortes impactarían especialmente en áreas técnicas y en el cuerpo de observadores meteorológicos, responsables de sostener la red de observación en todo el territorio. Esto podría derivar en el cierre de estaciones meteorológicas en puntos estratégicos del país.

Advirtieron que la pérdida de personal especializado afectaría la continuidad y calidad de las mediciones, debilitando la capacidad de monitorear la atmósfera, anticipar fenómenos meteorológicos y generar información confiable para sectores clave como la aviación, el agro, la energía, el transporte y la protección civil.
Las observaciones sistemáticas, realizadas bajo estándares internacionales, son fundamentales para la elaboración de pronósticos del tiempo, el sostenimiento de sistemas de alerta temprana y la construcción de series climáticas que permiten analizar la variabilidad y el cambio climático en Argentina.
El plan que impulsa el gobierno de Javier Milei y ejecuta el ministerio de Defensa, se aplicaría sobre una planta que hoy ronda las 900 personas. En los escenarios que circulan entre los trabajadores se habla de hasta 700 despidos, una cifra que dejaría al organismo al borde de la parálisis.
Un organismo que ya funciona al límite
El SMN no es una oficina administrativa. Es un servicio que funciona las 24 horas, todos los días del año. Desde sus estaciones repartidas por todo el país se registran datos básicos de la atmósfera -temperatura, viento, humedad, presión o lluvia- que luego se utilizan para elaborar pronósticos y emitir alertas.
Según explican los propios trabajadores, muchas áreas ya están trabajando al límite por falta de personal. En varios sectores los turnos se cubren con horas extras para que las estaciones no queden sin observadores.
Si el recorte avanza, muchas de esas estaciones podrían cerrar.
Según denuncian trabajadores del organismo encargado de seguir e informar sobre las condiciones climáticas, una reducción significaría el fin de muchas de las tareas que actualmente realizan y que son vitales para garantizar la información climática a la población.
Silvina Romano, delegada de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional, aseguró que afectar al SMN es afectar toda a la soberanía.
“Por el momento es una amenaza de despidos masivos. La cantidad de trabajos está muy por debajo de la planta óptima. Y cualquier despido hace que el servicio no pueda llevarse a cabo. Es muy preocupante”, señaló.
Además, dijo que “piensan hacerlo masivo”. “Está alineado con la decisión de liquidar el Estado que conocemos, liquidar la soberanía, todo”, enfatizó.
“Córdoba va a ser uno de los lugares más atacados. Córdoba, que es la cuna de la meteorología en América del Sur”. Por eso, para la delegada de ATE, es importante que las provincias se pongan de manera explícita en contra del ajuste en el organismo.
“Habría que preguntarle a Milei cómo lo reemplazarían. Hoy por hoy, no existe un servicio meteorológico que no esté manejado por el Estado”, afirmó.
Y agregó: “Estás hablando de las crisis de las pymes, pero estamos en toda la cadena de producción del país. No piensan. Parten de la total ignorancia”.
“Sólo quieren destruir el Estado nacional. Y vos no podes modernizar un Estado sin humanos dentro. Mucho se habla de la revolución industrial, pero no podés hacerlo de un día para el otro”, afirmó Romano
Luego, finalizó pidiendo la reacción de la dirigencia: “Ya sabemos cómo trabaja cada provincia, pero esto va a atacar a cada provincia, a su producción y soberanía”.

