Con un sistema inédito de Boleta Única de Papel implementado por primera vez en todo el país, este domingo Javier Milei intentará asegurarse el tercio necesario en el Congreso para bloquear a la oposición, defender su plan de gobierno y dotar de gobernabilidad al segundo tramo del mandato que en los últimos meses quedó debilitado por una severa crisis política. “Llegamos de pie a las elecciones”, aseguró el presidente el jueves en Rosario, en el cierre de una campaña que tuvo a La Libertad Avanza a la defensiva y que la Casa Rosada imaginó, meses atrás, en un contexto muchísimo menos adverso.
Con una economía en recesión, una sucesión de escándalos que tuvo su pico máximo con el caso en torno al renunciado José Luis Espert y un gabinete en vilo por su inminente rediseño, Milei, que gobernó durante el primer tramo de su mandato sin mayorías, ni intendentes ni gobernadores, y repelió posibles aliados, se juega este domingo mucho más que la renovación de un tercio del Senado y la mitad de la Cámara baja.
Las elecciones de "medio término" que se celebrarán hoy renovarán el Congreso Nacional y definirán parte del funcionamiento político del país en los próximos dos años.
- Casi 36 millones de personas están habilitadas para votar.
- Se renovarán 127 bancas, que representan a mitad de la Cámara de Diputados
- También re renuevan 24 de los 72 senadores.
En cualquier escenario, el gobierno de Javier Milei no tendrá mayoría ni quórum propio y se verá obligado a lograr sólidos acuerdos basados en objetivos políticos con los sectores no oficialistas pero que transitan por "la ancha senda del medio", sostienen que el ajuste no debe ser con motosierra sino con bisturí y que la justicia social debe ser el verdadero objetivo. En otras palabras, piensan que el superávit fiscal y el freno a la inflación son logros indiscutibles que hay que conservar, pero que también la salud pública y la educación son valores insoslayables en la Argentina.
Por razones estrictamente políticas, esos compromisos son inimaginables entre el gobierno y el kirchnerismo. Pero son posibles e imprescindibles con los gobernadores y con otros bloques que pueden ser garantes de la gobernabilidad y la estabilidad del gobierno de Milei. Esos acuerdos, destinados a restablecer anteriores alianzas, le permitirían al presidente la aprobación de leyes y el número suficiente para sostener los eventuales vetos.


