Mientras crece el consumo de alimentos naturales y saludables, especialistas del INTA lanzaron una advertencia clave para los consumidores: no todo lo que se vende como miel es realmente miel. En el marco de la Semana de la Miel, que se celebrará del 16 al 24 de mayo en Salta, remarcaron la importancia de elegir productos que indiquen en su etiqueta “100% miel”, evitando mezclas industrializadas con jarabes y azúcares agregados.
La presentación oficial de las actividades se realizó este viernes y contará con una agenda abierta al público: capacitaciones, degustaciones, talleres de cocina con miel, visitas a apiarios, muestras de indumentaria apícola y espacios de comercialización para productores locales.
Desde el sector apícola insisten en que la miel no solo es un alimento noble, natural y energético, sino también uno de los productos más completos por sus propiedades nutricionales y medicinales. Rica en antioxidantes, vitaminas y minerales, la miel suele utilizarse para aliviar dolores de garganta, fortalecer defensas y reemplazar azúcares refinados en la alimentación diaria.

Pero detrás de cada cucharada de miel hay algo mucho más profundo: el trabajo silencioso de las abejas, fundamentales para el equilibrio ambiental y la producción de alimentos. Diego Dorigato, secretario de Desarrollo Agropecuario, recordó que “un tercio de los alimentos que consumimos dependen de la polinización de las abejas”, una cifra que refleja el impacto enorme que tienen estos insectos en la vida cotidiana.
“Nos cuesta mucho sostener la producción porque hacer miel verdadera lleva tiempo, cuidado y respeto por las abejas. Hay gente que compra productos más baratos pensando que es lo mismo, pero la diferencia se nota en el sabor, en el aroma y en la calidad”, contó Juan Cruz Mamaní, pequeño productor apícola de la zona de Cerrillos.
El productor aseguró además que cada vez hay más conciencia sobre el consumo saludable: “La gente empieza a preguntar de dónde viene la miel, cómo se produce y eso ayuda muchísimo. Nosotros trabajamos artesanalmente y tratamos de mantener una producción sana y natural”.
En tiempos donde los alimentos ultraprocesados ganan terreno, la Semana de la Miel aparece también como una invitación a volver a lo natural, apoyar a los productores locales y tomar conciencia sobre el rol esencial que cumplen las abejas en la salud del planeta.
