SociedadLa historia detrás de la fecha patria

"El 9 de Julio no nació la Argentina que conocemos hoy": las claves para entender una independencia llena de tensiones y proyectos enfrentados

El historiador Nicolás Mogni explica por qué la Declaración de la Independencia de 1816 fue mucho más compleja de lo que enseñan los manuales escolares. Qué provincias firmaron el acta, por qué Santa Fe y el Litoral no estuvieron presentes y cuándo puede decirse, realmente, que nació el Estado argentino.

Silvia Guzmán Coraita
por Silvia Guzmán Coraita 9 Julio de 2026
9 Julio de 2026
Día de la Independencia
Día de la Independencia .

Cada 9 de Julio, los argentinos recuerdan la firma del Acta de la Independencia en la histórica Casa de Tucumán. Sin embargo, detrás de esa imagen instalada desde la escuela existe una historia mucho más compleja, con disputas políticas, proyectos enfrentados y un país que todavía estaba muy lejos de parecerse al mapa actual.

Para el historiador Nicolás Mogni, la primera pregunta que deberíamos hacernos es simple, pero cambia por completo la mirada sobre aquella fecha: ¿qué fue exactamente lo que se declaró independiente el 9 de julio de 1816?

"La declaración dice textualmente 'Provincias Unidas en Sudamérica'. No habla de Argentina porque la Argentina, como hoy la conocemos, todavía no existía", explica.

Esa diferencia, lejos de ser un detalle, revela cuál era el verdadero objetivo político del Congreso de Tucumán.

"La idea era mucho más ambiciosa que crear la Argentina. El proyecto apuntaba a construir una gran nación sudamericana que reuniera a los territorios que habían formado parte del Virreinato del Río de la Plata y, en un sentido más amplio, de la América española", señala Mogni.

Nicolás Mogni, historiador
Nicolás Mogni, historiador

Pero aquel sueño chocó rápidamente con la realidad política. De hecho, varias de las provincias que hoy integran la Argentina ni siquiera participaron de la declaración de la Independencia.

"Es curioso pensar que Santa Fe, la provincia donde nació Lionel Messi, no firmó el Acta de la Independencia. Tampoco lo hicieron Entre Ríos, Corrientes, Misiones ni buena parte del Litoral", explica el historiador.

La razón era profundamente política. Esas provincias respondían a la Liga de los Pueblos Libres, liderada por José Gervasio Artigas, enfrentada al proyecto impulsado desde Buenos Aires por los sectores centralistas encabezados por Juan Martín de Pueyrredón. Mientras en Tucumán se debatía la independencia, en el Litoral se desarrollaba otro proyecto de organización nacional, con una visión federal muy distinta a la que proponía el Congreso.

"Ese enfrentamiento explica, con el tiempo, por qué Uruguay terminó siguiendo un camino propio. Muchas veces se dice que Argentina perdió Uruguay, pero también podría decirse que terminó incorporando provincias como Santa Fe y el resto del Litoral, que en ese momento estaban dentro del proyecto artiguista", reflexiona Mogni.

9 de julio
9 de julio

La imagen tradicional del Congreso de Tucumán también suele ocultar otro dato importante: la independencia fue apenas el primer paso. El verdadero problema comenzó inmediatamente después. "Nos imaginamos a los congresales reunidos, declarando la independencia por unanimidad, y eso efectivamente ocurrió. Pero cuando llegó el momento de redactar una Constitución, aparecieron todas las diferencias", explica.

El Congreso continuó sesionando en Buenos Aires y, tres años más tarde, sancionó la Constitución de 1819, un texto con un fuerte perfil centralista que fue rechazado por gran parte de las provincias.

Ese rechazo terminó desencadenando uno de los períodos más conflictivos de la historia argentina. "A partir de esa Constitución comienza, de manera informal, lo que conocemos como las guerras civiles argentinas", sostiene Mogni.

Durante más de tres décadas, el país quedó atravesado por enfrentamientos entre unitarios y federales, una disputa que recién encontraría un marco institucional con la sanción de la Constitución Nacional de 1853. Por eso, para muchos historiadores, la Argentina como Estado organizado nace recién allí y no en 1816.

"Desde 1853 ya hablamos de un Estado con Constitución. Aunque tampoco fue un proceso completo, porque Buenos Aires no aceptó esa Constitución en un primer momento y recién se incorporó en 1860, luego de una reforma", explica.

Incluso entonces persistían tensiones sobre cuestiones fundamentales, como el control del puerto porteño, uno de los principales recursos económicos del país. La historia tampoco coincide con otra idea muy instalada: que la Revolución de Mayo ya buscaba independizarse de España. Según Mogni, ese objetivo aparecería varios años después.

"En 1810 no existía un proyecto claro de independencia. Lo que planteaban los revolucionarios era gobernar de manera provisoria mientras el rey Fernando VII permanecía prisionero de Napoleón. La ruptura definitiva con España recién se consolida con la declaración de 1816", explica.

Dos siglos después, la fecha sigue siendo uno de los pilares de la identidad nacional, aunque entenderla implica abandonar algunas simplificaciones. El 9 de Julio fue, sin dudas, un momento decisivo. Pero no marcó el nacimiento inmediato de la Argentina actual, sino el comienzo de un largo proceso político que todavía debía resolver cómo sería el país, quiénes lo integrarían y bajo qué reglas convivirían.

Como resume Nicolás Mogni, la independencia fue el punto de partida de una discusión que tardó décadas en resolverse y que terminó moldeando la Nación que hoy conocemos.

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