El mundo del espectáculo y el ámbito gastronómico se encuentran en estado de alerta tras conocerse la noticia de que el reconocido chef y exjurado televisivo, Christian Petersen, fue internado de urgencia nuevamente. El hecho genera una profunda consternación dado que ocurre apenas cuatro meses después de haber recibido el alta médica, luego de haber atravesado un cuadro de salud extremadamente delicado a finales del año pasado.
Detalles de la internación y cuadro clínico
Según las informaciones que trascendieron en las últimas horas, Petersen habría ingresado a la guardia médica del Hospital Alemán durante la noche, acompañado por su esposa, Sofía Zelaschi. Los reportes indican que el cocinero presentaba un fuerte cuadro de alucinaciones y desorientación, compatible con un brote psicótico.

Afortunadamente, el personal de salud del nosocomio logró estabilizarlo tras las primeras atenciones de urgencia. Con el fin de profundizar en su diagnóstico y garantizar un monitoreo adecuado, las autoridades médicas dispusieron su traslado inmediato al pabellón de psiquiatría y neurología del centro asistencial, donde permanece bajo estricta observación.
Hermetismo familiar y falta de partes oficiales
Tal como pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas, el estado actual del cocinero de 56 años mantiene en vilo a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Hasta el momento, el entorno más íntimo del empresario gastronómico ha optado por el hermetismo y no se ha emitido un parte médico oficial que precise las causas exactas que desencadenaron este nuevo episodio. No obstante, su socia, Sole Martins, confirmó el acompañamiento permanente de su esposa en este difícil momento, buscando llevar un manto de tranquilidad.
El antecedente inmediato en la Patagonia
Esta recaída enciende las alarmas debido a los graves antecedentes clínicos que Petersen arrastra desde hace poco tiempo. En diciembre pasado, el chef sufrió una severa descompensación física y una posterior falla multiorgánica mientras participaba de una expedición de escalada en la zona del volcán Lanín, en la provincia de Neuquén. En aquella oportunidad, debió ser trasladado de urgencia a Buenos Aires y permaneció un total de 26 días internado en terapia intensiva, llegando a una situación tan crítica que los médicos les sugirieron a sus seres queridos que se despidieran de él.

A principios de enero, tras lograr una milagrosa recuperación, el propio Petersen se había referido de manera pública a lo sucedido, dejando en claro las lagunas que aquel episodio le había provocado:
“Es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico. Eso es todo lo que te puedo contar porque es lo que me acuerdo“, expresó en declaraciones televisivas, reconociendo que ni los propios profesionales de la salud habían logrado determinar con precisión el origen exacto de aquella primera crisis.