El Museo de Arte Contemporáneo de Salta (MAC) inauguró su programación anual con cuatro exposiciones que reúnen a artistas de diferentes regiones del país, en una propuesta que invita al público a recorrer distintos lenguajes y miradas sobre el territorio, lo político y lo personal.
La apertura se da en el marco de una gestión encabezada por Valeria Cabrera, directora del museo desde hace tres años pero parte del equipo desde la inauguración del MAC en 2004. Licenciada en Arte, Cabrera desarrolló gran parte de su carrera dentro de la institución, lo que le permitió conocer en profundidad su evolución y consolidar proyectos que hoy posicionan al museo como uno de los espacios clave del arte contemporáneo en el norte argentino.

“El MAC trabaja su programación anual con un año de anticipación, recibiendo múltiples proyectos de artistas locales, nacionales y extranjeros. En esta oportunidad la selección tuvo en cuenta la calidad de los proyectos y la riqueza de los lenguajes propuestos”, explicó Cabrera en diálogo con Gente de Salta.
Un recorrido por diferentes universos artísticos
Las nuevas exposiciones ocupan las dos plantas del museo y el espacio de vidrieras, proponiendo un recorrido diverso en técnicas, materialidades y conceptos.
En la planta alta se presentan dos proyectos: “Derivas de un patrón sobre paisajes inciertos”, del artista Pablo Guiot, con curaduría de Javier Soria Vázquez. “Casa-Invernadero”, de la artista Mónica García Capisano, con curaduría de Patricia Godoy y textos de Margarita Lotufo Valdés.
En la planta baja, el público podrá visitar: “Lo sólido en la paradoja”, de las artistas Leonor Asar (Tucumán) y Pilar Garzón Duarte (Córdoba), con curaduría de Cecilia Quinteros Macció. En el Proyecto V.A.C.A. (vidrieras), la obra “Tácticas de una congregación” de la artista Roma Barros.

Según explicó Cabrera, cada propuesta plantea un universo propio para el visitante. “A partir de esta selección, el público podrá descubrir universos individuales donde cada artista invita a conocer sus materialidades y concepciones”, señaló.
El recorrido incluye instalaciones, pinturas, esculturas y objetos, que dialogan entre sí desde distintos enfoques. “Todos, de alguna manera, abordan la idea de territorio, predominando en algunos lo político y en otros lo personal e intimista”, agregó.
Desde su creación en 2004, el Museo de Arte Contemporáneo de Salta asumió el desafío de instalar y difundir el arte contemporáneo en una provincia con una fuerte tradición cultural más conservadora. En sus primeros años, la incorporación de propuestas conceptuales y experimentales generó cierta distancia con parte del público. “Su aparición en la escena cultural de Salta fue un desafío para la aceptación de formas más conceptuales y audaces de arte”, recordó la directora Valeria Cabrera.

Con el paso del tiempo, ese escenario cambió de manera significativa. Hoy, según destaca Cabrera, Salta cuenta con un público formado que se interesa por el arte contemporáneo y visita con frecuencia el museo. Este crecimiento también se refleja en la expansión de galerías, ferias de arte y el coleccionismo, consolidando a la provincia como un referente del arte actual en la región y en el país. A su vez, la directora subraya que este interés cultural fue acompañado por el desarrollo de importantes proyectos en las últimas décadas, como el Teatro Provincial, la Orquesta Sinfónica, los museos y el Ballet, que contribuyeron a acercar la cultura a los salteños y fortalecer el vínculo con los espacios artísticos.
El MAC también desarrolla diferentes estrategias para acercar el arte a nuevos públicos. Entre ellas se destaca el trabajo del área educativa educaMAC, que realiza visitas participativas para instituciones de todos los niveles y programas de inclusión cultural. Uno de los más importantes es “Actuar-Inclusión”, que busca acercar las propuestas del museo a usuarios del Hospital Ragone, el Taller de la Memoria del Hospital San Bernardo y hogares de niños y adolescentes.
Además, el museo organiza charlas, talleres, conversatorios, encuentros y presentaciones de libros, y genera proyectos destinados tanto a artistas emergentes como consagrados.
Para Cabrera, dirigir el museo tiene un significado especial: su historia profesional está profundamente ligada a la institución.
“Si bien asumí la dirección hace tres años, trabajo en el museo desde su inauguración en 2004. Conozco en profundidad sus fortalezas y debilidades, lo que permite orientar las acciones y sostener la calidad que siempre ha distinguido al MAC”, expresó.
La directora también remarcó el rol del equipo que la acompaña. “El MAC cuenta con un reducido pero gran equipo de profesionales que se ha consolidado desde los inicios y que se capacita constantemente para afrontar nuevos desafíos”, destacó. En cuanto a su gestión, Cabrera señala que su principal objetivo ha sido dar continuidad al trabajo de las directoras que la precedieron, conservando lo mejor de cada etapa y actualizando la programación del museo.

Un referente del arte contemporáneo en el norte
A más de dos décadas de su creación, el MAC se consolidó como el primer y hasta ahora único museo de arte contemporáneo del NOA, con un rol clave en la escena artística regional.
“Su creación movilizó la escena local y su influencia se expandió a las provincias vecinas, convirtiéndose en un agente legitimador y en un apoyo constante para los artistas de la región”, afirmó Cabrera.
Actualmente, el museo también participa de ferias nacionales e internacionales, lo que contribuye a ampliar su presencia dentro del circuito del arte contemporáneo.
Mientras tanto, su programación dinámica —que se renueva cada dos meses— mantiene vivo el vínculo con el público. Para Cabrera, ese movimiento constante es parte de la esencia del arte contemporáneo: una comunidad joven, diversa y en permanente transformación.


