Tras semanas de incertidumbre y reclamos, General Güemes volverá a contar con un centro de hemodiálisis. La reapertura llegará de la mano de la Nueva Clínica Alem, que avanza en la puesta en funcionamiento de un servicio clave para la comunidad, luego del cierre de CEDICLA a fines de febrero, un golpe que obligó a los pacientes a trasladarse a Salta Capital para continuar con sus tratamientos.
El cierre del histórico centro, que funcionó durante casi tres décadas, generó una fuerte reacción social y pedidos al Gobierno provincial para que habilite un área de nefrología en el hospital Joaquín Castellanos. Sin embargo, ante los tiempos que demandaba esa alternativa, la inversión privada apareció como una solución más inmediata.
El gerente administrativo de la Nueva Clínica Alem, Luis Castro, explicó a Gente de Salta que en un primer momento existieron negociaciones con CEDICLA para adquirir la maquinaria, aunque no prosperaron. “Por ahí lo que se quería hacer era vender la SRL, pero para nosotros se tornaba muy difícil. Sí nos interesaba la aparatología”, detalló.
Tras el cierre definitivo y la derivación de los pacientes a la Capital, retomaron el diálogo con otro enfoque. Finalmente, se logró un acuerdo para la compra del equipamiento.
“Los doctores entendieron completamente la situación en pos del paciente y pudimos llegar a un número que podíamos manejar en beneficio de la comunidad”, señaló Castro.
Las negociaciones se dilataron un poco por los feriados, pero finalmente el convenio se firmó el miércoles 1 de abril y desde entonces comenzaron los trabajos técnicos y administrativos para reactivar el servicio. Actualmente se encuentran en proceso de reacondicionamiento del equipamiento, que estuvo más de un mes sin uso, además de completar los requisitos formales para su habilitación.
La intención es que todos los pacientes que se atendían en Güemes regresen a dializarse en la ciudad, y sumar a otros que desde hace tiempo realizan el tratamiento en Salta Capital.
Apoyo clave para concretar el proyecto
Uno de los factores determinantes para que el nuevo centro de hemodiálisis avance fue el acompañamiento tanto del Ministerio de Salud de Salta como del municipio de Güemes, no solo en lo político sino también en lo técnico y administrativo.
Desde la Nueva Clínica Alem explicaron que, antes de firmar la compra del equipamiento, necesitaban certezas concretas para poder invertir. “Antes de poner la firma sí o sí necesitábamos el apoyo del Ministerio, en el sentido de que podamos habilitar la clínica y saber qué cambios estructurales teníamos que hacer”, detalló Luis Castro.
Esto no es un dato menor. En Argentina, los centros de diálisis solo pueden funcionar si cuentan con habilitación sanitaria, que exige condiciones estrictas en infraestructura, equipamiento, personal especializado y calidad del servicio. Además, deben cumplir con normativas específicas sobre espacios, cantidad de puestos, áreas de recuperación y controles técnicos permanentes.
Según explicó Castro, el organismo provincial no solo avaló la iniciativa, sino que también orientó sobre las adecuaciones necesarias en el edificio, lo que permitió a los inversores dimensionar el costo real de la obra.
“El Ministerio nos dio la aprobación y el apoyo total para avanzar. Eso es muy importante porque te da previsibilidad en la inversión”, sostuvo.
Además, el respaldo también se traduce en cuestiones operativas fundamentales, como la cobertura de pacientes sin obra social, un aspecto central para garantizar el funcionamiento sostenido del servicio. “Hay pacientes que no tienen obra social y eso lo cubre el Ministerio. Es algo que se habla previamente para darle viabilidad al proyecto”, agregó.
Por su parte, el municipio de Güemes también jugó un rol importante, sobre todo al mostrar predisposición para flexibilizar los procesos administrativos y otorgar márgenes de adaptación para cumplir con los requisitos exigidos.
Un servicio esencial que vuelve a casa
El regreso del centro de hemodiálisis representa mucho más que una prestación médica. Para los pacientes, implica recuperar calidad de vida.
Durante años, quienes necesitaban diálisis debían viajar más de 50 kilómetros hasta Salta Capital, con jornadas que podían extenderse durante todo el día. La apertura de CEDICLA había cambiado esa realidad, acercando el tratamiento a minutos de sus hogares.
“El cierre fue un retroceso enorme. Perdimos la posibilidad de tener una prestación de alta complejidad en nuestro propio departamento”, remarcó Castro.
CEDICLA no era un centro más dentro del interior de la provincia. Durante casi tres décadas, se consolidó como un espacio de referencia en el departamento de Güemes, no solo por brindar diálisis, sino por acompañar integralmente a los pacientes en todo el recorrido de su enfermedad.
Los pacientes no solo recibían su tratamiento tres veces por semana, sino que también eran acompañados por equipos que conocían su historia clínica, su evolución y sus necesidades particulares.
Uno de los puntos más sensibles fue el impacto en los pacientes trasplantados o en lista de espera.
“Desde el mismo centro se gestionaban los trasplantes. Era el centro del interior con más pacientes trasplantados”, remarcó Castro.
Con la reapertura, se busca recuperar ese esquema integral de atención.
Una nueva etapa para la Clínica Alem
El nuevo centro funcionará como parte de la renovada Clínica Alem, que atraviesa una transformación integral con nuevos inversores, infraestructura modernizada y ampliación de servicios.
La incorporación de la hemodiálisis forma parte de ese “lavado de cara” que incluye quirófanos, terapia intensiva y áreas de internación renovadas.
“La idea es inaugurar todo en conjunto, con un servicio de calidad que esté a la altura de lo que necesita la comunidad”, explicó Castro.
Si bien aún no hay una fecha exacta, estiman que la apertura podría concretarse hacia fines de abril o, a más tardar, en mayo.
Mientras tanto, el avance del proyecto ya trae alivio a pacientes y familias que, tras semanas de incertidumbre, ven más cerca la posibilidad de volver a tratarse en su propia localidad.