Las puertas del Hospital San Bernardo no descansan durante los fines de semana. Entre el viernes 17 y el lunes 20 de octubre, el Programa de Emergencias del centro asistencial registró un total de 701 atenciones, cifra que refleja la intensa actividad que caracteriza estos períodos donde las consultas médicas de emergencia se concentran en las guardias hospitalarias como resultado de episodios de violencia y siniestros viales.
Llamaron la atención los siniestros viales en moto, siete heridos por arma blanca, uno con arma de fuego, cinco intentos de suicidio y dos mordeduras de perro.
Distribución de las atenciones de emergencia
Del universo total de pacientes que atravesaron las puertas del área de emergencias, los casos se distribuyeron de la siguiente manera:
- 571 consultas ambulatorias (atención sin internación)
- 89 accidentes de diversa índole
- 41 derivaciones desde otros centros de salud de la región
En total, 164 pacientes requirieron hospitalización, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de todas las atenciones brindadas. Esta proporción ilustra la gravedad de las situaciones de emergencia que llegan a la guardia, donde los profesionales de la salud deben tomar decisiones rápidas sobre la necesidad de internación y seguimiento médico especializado.
El drama de los accidentes de tránsito
Entre las estadísticas más preocupantes del informe semanal de emergencias se encuentran los accidentes de tránsito, que representaron 26 ingresos al Programa de Emergencias. La distribución de estos siniestros viales dibuja un panorama alarmante:
- 21 motociclistas accidentados (81% del total)
- 4 automovilistas
- 1 ciclista
- 0 peatones ni usuarios del transporte público
Estos números subrayan la vulnerabilidad de los motociclistas que transitan por las calles de la ciudad, representando la gran mayoría de los casos de traumatismos por accidentes viales.
Transparencia en información sanitaria
Estos datos, que se contabilizan desde las 8 de la mañana del viernes hasta la misma hora del lunes siguiente, forman parte del reporte semanal que el Hospital San Bernardo comparte con la comunidad. Esta práctica mantiene una tradición de transparencia en la información sanitaria que permite dimensionar tanto la demanda asistencial como los principales riesgos que enfrenta la población local en materia de seguridad vial y salud pública.