El hombre detenido el viernes pasado, en Cafayate, en el marco de las investigaciones que se desarrollan para determinar el origen de los incendios que en junio afectaron más de 200 hectáreas en el acceso al pueblo, en tierras de propiedad de Finca El Monte, fue imputado como presunto autor de dos hechos de incendio doloso.
El auxiliar fiscal Juan Pablo Miralpeix, en representación de la Fiscalía de Cafayate, formalizó la imputación contra un hombre de 32 años, como presunto autor de dos hechos de incendio doloso, previstos en el artículo 186 del Código Penal, en concurso real.
La investigación se inició a partir de dos incendios registrados los días 13 de mayo y 7 de junio de 2026, sobre un sector de bosque nativo y pastizales ubicado en la matrícula catastral 6524, de propiedad de Finca El Monte SA, en inmediaciones del Aeródromo Gilberto Lávaque, en la localidad de Cafayate.

En ambos episodios, debieron intervenir Bomberos Voluntarios, Brigadistas Forestales, efectivos de la Policía de la Provincia y vecinos, quienes trabajaron durante varias horas para controlar las llamas y evitar su propagación hacia otros sectores del predio.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, durante la investigación se logró reunir un conjunto de elementos de convicción que permitieron atribuir provisoriamente la autoría de ambos hechos al imputado.
Entre ellos se encuentran denuncias, declaraciones testimoniales, informes de la División Brigada de Investigaciones 6, relevamientos del lugar, registros audiovisuales, análisis de telefonía celular, georreferenciación de dispositivos móviles, impactos de antenas e individualización del vehículo que habitualmente utilizaba, además de otras diligencias técnicas ordenadas por la Fiscalía.
La investigación también permitió establecer, siempre según la hipótesis fiscal, que el acusado frecuentaba habitualmente el sector donde se produjeron los incendios, para realizar extracción de leña, conocía los caminos internos del predio y mantenía conflictos vinculados con la utilización de esos terrenos.
Asimismo, distintos testimonios incorporados al legajo refieren que el imputado habría reconocido su participación en el incendio ocurrido en mayo y manifestado su intención de volver a provocar otro en el mismo lugar, circunstancias que fueron consideradas junto al resto de las evidencias reunidas.

Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva, al señalar que el imputado registra una condena de ejecución condicional dictada en octubre de 2025, que existen riesgos procesales y que aún restan producir diversas medidas probatorias, entre ellas relevamientos y recepción de testimonios.
Por su parte, la defensa particular negó la participación del acusado en los hechos.
Luego de escuchar a las partes, la jueza de Garantías tuvo por formalizada la imputación y dispuso la prisión preventiva por el plazo de 30 días, bajo la modalidad de arresto domiciliario, además de imponer como medida de coerción la prohibición de mantener comunicación con cualquier persona vinculada a los hechos investigados.
Las tareas investigativas se desplegaron a partir de la denuncia presentada por la Municipalidad de Cafayate, a cargo de la intendenta Rita Guevara, que incluyeron la recepción de declaraciones testimoniales, entrevistas y otras diligencias.
El operativo de detención se desarrolló en la madrugada del viernes pasado, en barrio Esperanza, donde se allanó una vivienda particular, y se secuestraron una camioneta y elementos de interés para la causa, en un trabajo supervisado por el director General de Investigaciones, comisario Oscar Chocobar.

El segundo incendio, que se desató el domingo 7 de junio, en un sector de bosques nativos cercano al parque solar y la pista de aterrizaje local, motivó la intervención de decenas de brigadistas, bomberos, efectivos policiales y voluntarios, que trabajaron a contrarreloj durante días, para contener las llamas, en una zona de difícil acceso.
La intención del intenso operativo, en ese momento, era evitar que el fuego alcance viviendas de Pueblo Nuevo, contiguas al área afectada.
Algunos días después, dos aeronaves hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego se incorporaron a los operativos de lucha contra el incendio, pero las condiciones meteorológicas que alimentaban las llamas también dificultaban la operación.
Cuando parecía todo controlado, el 18 de junio, un viento Zonda con fuertes ráfagas de 70 kilómetros por hora, , reactivó las brasas que permanecían ocultas de manera subterráneay provocó un incendio de grandes dimensiones, que incluso cruzó y mantuvo cortada por unas horas la ruta nacional 68.

La magnitud del siniestro generó un gran despliegue operativo de Bomberos Voluntarios de Cafayate, Brigadistas de Defensa Civil, Bomberos de la Policía, Brigada Nacional Centro y equipos del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, además de los dos aviones hidrantes y drones que monitorearon los puntos en los que se registraban focos ocultos.
El siniestro concluyó con un desastre ecológico, que se llevó consigo más de 220 hectáreas de bosque nativo.
Días después, la fiscal de Cafayate, Sandra Rojas, recorrió la zona afectada, con el objetivo de supervisar personalmente el área y avanzar con distintas medidas destinadas a determinar el origen del fuego.
Tras recorrer el área afectada, la fiscal Rojas señaló que “la magnitud de los daños resulta impactante” y que todavía no es posible cuantificar con precisión las pérdidas ambientales ocasionadas en flora y fauna.

Asimismo, indicó que, de acuerdo con personal de Defensa Civil con amplia experiencia en este tipo de siniestros, nunca habían observado un incendio que demandara semejante cantidad de agua para su extinción, debido a que el fuego persiste debajo de las cenizas, la arena y a través de sistemas radiculares subterráneos, lo que obliga a mantener las tareas de enfriamiento y monitoreo.

