SociedadInfancia en riesgo

Lucrecia Miller: “En Salta no quieren un Defensor del Niño porque temen el control de todo lo que están haciendo mal”

La psicóloga salteña y referente de infancias denuncia cómo la falta de voluntad política y la influencia partidaria han impedido la designación de un defensor, a pesar de haber recolectado 20 mil firmas, presentado cinco proyectos de ley, y cómo esto deriva en tragedias evitables.

María Fernanda  Navarro de Haz
por María Fernanda Navarro de Haz 4 Diciembre de 2025
4 Diciembre de 2025
Lucrecia Miller
Lucrecia Miller (Foto: Javier Corbalán)

La psicóloga y referente social en la lucha por los derechos de las infancias en Salta, recuerda su largo caminar por la Provincia para obtener 20 mil firmas que apoyen la designación de un Defensor del Niño y como cajonearon cinco proyectos en Diputados. Realiza un duro análisis de las fallas de la política salteña que derivaron en muertes evitables de niños. Cuestiona la influencia partidaria a nivel nacional y el rol del Ministerio Público Pupilar provincial, “que poco logra en niveles prácticos”.

—Usted viene desde hace años impulsando el nombramiento del Defensor del Niño. ¿Qué le motiva a seguir pidiéndolo pese a tantas falsas promesas que le hicieron?

He luchado mucho por la infancia. Toqué todas las instancias que podían favorecer la protección de los niños: Legislatura, ministerios, fundaciones, la Corte de Justicia. Y me desgastaron. El gobernador Gustavo Sáenz me recibió cuando era Intendente y firmamos un convenio de cosas que no sucedieron, lo mismo ocurrió con el entonces procurador Abel Cornejo. Salí chocha pero me vendieron humo. No pasó nada.
Necesito hablar para tener oportunidad de cerrar una lucha que arrancamos en 2017 con la Fundación PAPIS. Recorrimos toda la provincia juntando 20.000 firmas para pedir el Defensor del Niño en Salta, y aun así nunca hubo voluntad política.

Lucrecia Miller
Lucrecia Miller

—¿Qué pasó con esos pedidos dentro de la política local?


En Salta está todo en su casillero. No hay voluntad de mover absolutamente nada. Presentamos cinco proyectos de ley, todos iguales en esencia, y todos perdieron estado parlamentario. Financiamos de nuestro bolsillo un año entero de recorridas por toda la provincia, hablando con familias, escuelas, organizaciones. Nadie quiso tomar el tema en serio. Acá pasa como si nada, mientras en provincias vecinas ya no nos están llevando la delantera, Jujuy, Tucumán y hasta Santiago del Estero.

—¿Hubo intentos de nombrarla directamente como defensora?


Sí. Cuando (Miguel) Isa era vicegobernador, me dijo: “¿Por qué hacemos tanto problema? Decinos y te nombramos Defensora del niño”.
Pero la ley dice que debe haber concurso de antecedentes y oposición. Yo no iba a aceptar algo ilegal. Hoy ya veo que todos se manejan así… pero en ese momento prioricé mis principios y lo sigo haciendo. Qué clase de defensor del niño puede ser alguien que pisotea la ley. Hay que ser idóneos sí, y en Salta los hay, lo que mucho no hay son los íntegros.

—¿Por qué dice que la figura del Defensor se “destruyó” a nivel nacional?


Porque el primer proceso, el que designó a la defensora nacional, estuvo viciado. Tardamos 15 años en que se conforme la Comisión Bicameral, y cuando por fin se hizo, terminó politizado. La defensora elegida (Marisa Graham) llevaba la ideología de género como eje rector y sus intervenciones estaban sesgadas. En Salta vino “a mirar lo que le dijeron que tenía que mirar” y nada más. No vio la realidad, su sesgo no se lo permitió. Nos habíamos alegrado de tener por fin esa figura pero nos desilusionamos.
Cuando cambió el gobierno nacional, le movieron el piso y armaron un concurso “entre gallos y medianoche” para su sucesión. Todo absolutamente atravesado por la política y los postulantes cortados con la misma tijera. Un desastre. Cómo se puede defender los derechos de un niño si se celebra una marcha en la que pisotean muñecos demostrando el poder sobre la vida de un bebé a través del aborto.

—La ley exige que el Defensor del Niño no tenga militancia…

Es el requisito principal que no tenga afiliación política. Y eso es lo primero que se violó. Lo mismo está pasando ahora con el Defensor del Pueblo en Salta. Todo es a dedo, todo es política. La política se mete, atrae y atraviesa la poca honestidad que queda en diferentes estamentos. Es como la leyenda del canto de las sirenas… se dejan embelesar por su sonido y se corrompen. Es lo que pasa cuando los organismos, funcionarios, abogados y hasta la prensa recibe los beneficios económicos de los gobiernos de turno, se convierten en mercenarios.

—¿Por qué es tan importante esta figura? ¿Qué hace exactamente un Defensor del Niño?

Es una instancia supra garante de derechos. Controla que existan políticas públicas para los niños y que se cumplan. La figura sigue siendo teórica en Salta pero ese es el objetivo. Que inspecciones, que pregunte, que verifique y garantice el seguimiento de los casos. No responde al gobernador, ni a la Justicia, ni a ningún ministerio. Es un ente autárquico, por eso molesta. Porque se “mete donde no debe”, donde se descuben los desmanejos y las fallas, la negligencia y la apatía. Y en el medio chicos masacrados, abusados, muertos, escuelas que activan sus protocolos de emergencia, el ministerio publico que se acerca verifica.. pero después que. El caso Leonel Francia se reportó a la justicia en marzo y en octubre lo mató la mamá… todos esos meses en vano, podrían haber sido cubiertos por un defensor que actúe.

El defensor del niño debe intervenir cuando un chico está en riesgo, cuando las escuelas denuncian situaciones, cuando hay procedimientos mal hechos o incumplidos.

—¿Y hoy quién cumple ese rol en Salta?

Nadie. Dicen que el Ministerio Público Pupilar “ya ejerce ese rol”, pero eso no es cierto.
El defensor oficial del Ministerio Pupilar no propone políticas públicas ni controla al Estado. Por ejemplo, hay dos casos donde actuó la misma asesora de menores de este organismo y los niños no resultaron rescatados en absoluto. Una bebé que murió luego de ser devuelta a su madre maltratadora y Lionel Francia, un nene que murió meses después de que la escuela denunciara torturas en su casa.

Solo en la escuela de este nenito reciben decenas de denuncias de chicos golpeados o abusados. Las asesorías intervienen apenas para “salvar la situación” de la audiencia del día. No hay seguimiento, no hay verificación. Y cuando intentamos pedir un jury contra la defensora y la jueza, ningún abogado quiso hacerlo: Nadie quiere ponerse en contra de la Ciudad Judicial.

—¿Un Defensor del Niño podría cambiar eso?

Un defensor debe intervenir. Debe llamar a la jueza, exigir explicaciones, revisar el procedimiento, garantizar que se actúe. Es una figura que obliga al sistema a blanquear lo que hace y lo que deja de hacer. Por eso no la quieren. Porque expone, porque controla, porque muestra la corrupción.

Lucrecia Miller
Lucrecia Miller caminó tras 20 mil firmas

—¿Por qué cree que es tan peligroso para el poder político?

En la pregunta está la respuesta. Si un chico muere en un hogar donde había denuncias previas, es porque algo no se hizo bien. Y nadie quiere un organismo autónomo mirando. Las instituciones están podridas: educación, salud, justicia. Corruptas. Todas. Entonces imaginate: ¿Cómo van a querer que venga alguien de afuera, sin ataduras políticas, a revisar lo que hacen?

—¿Hoy aceptaría ser defensora si se lo propusieran?

No. No tengo más cuero para pelearme con la Corte, con la Procuración, con los sistemas corruptos.
Pero sí puedo aportar desde el conocimiento, desde la experiencia, desde haber llegado a todas las madrigueras políticas buscando voluntad.
Quiero que exista la figura. No para mí, para los chicos. Para que no haya más Lionel, más bebés muertas, más casos como Lucio Dupuy.

Otros antecedentes

Entre los logros de Miller en su batalla personal contra el flagelo a las infancias, impulsó que Salta adhiera a la Ley Nacional Lucio y puso en agenda la discusión nacional de la figura del Defensor del Niño, que empezó a dar frutos en algunas provincias, de a poco, aunque no en su tierra, desde donde lucha.

Recordó que alguna vez logró alinear pensamientos con una Ministra que tuvo Salta, Verónica Figueroa, pero que fue otra mujer que venía desde una fundación, desde abajo, con ganas de trabajar, pero la política la acorraló entre el poder y las ganas genuinas de ayudar. Dijo que prefirió conservar su honestidad y se corrió del gobierno.

Bicameral para la elección del Defensor del Niño en la Argentina
Bicameral para la elección del Defensor del Niño en la Argentina

Ministerio Público Pupilar

Desde el organismo explican que la figura del Defensor del Niño es una figura política al margen del sector judicial o Ministerio Público Pupilar. Éste a su vez no depende de la Corte de Justicia. Es un organismo auxiliar de la Justicia en distintas ramas, en investigación y en defensa. Busca instruir sobre el control y la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y personas con la salud mental afectada. Las dos únicas jurisdicciones que tienen Ministerio Público de estas características como algo externo al Poder Judicial, son Salta y Buenos Aires.

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