Desde octubre de 2025, el Senado mantiene sin avances el proyecto de ley que busca prevenir la ludopatía y regular las apuestas online: una iniciativa que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, pero que continúa trabada en comisiones y sin fecha cierta de tratamiento en el recinto.
El texto aprobado en la Cámara baja —con 134 votos a favor y 32 en contra— establece un esquema de restricciones amplias: prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio de juegos de azar en redes sociales, medios audiovisuales, vía pública e indumentaria deportiva, y solo admite su difusión dentro de casinos, bingos e hipódromos habilitados.
Además, incorpora medidas específicas orientadas a la protección de menores: impone la verificación obligatoria de identidad y edad para acceder a plataformas digitales, restringe determinados mecanismos de financiamiento y fija penas de tres a ocho años de prisión para quienes organicen u operen sistemas de apuestas sin autorización de la jurisdicción competente.
Demoras en comisiones y debate federal
En la Cámara alta, el proyecto fue girado a las comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Penales y Legislación General, donde se realizaron reuniones informativas con especialistas, representantes del sector empresario y referentes sociales: exposiciones que aportaron argumentos, pero que todavía no derivaron en un dictamen conjunto.

Parte de la discusión gira en torno a las competencias provinciales, ya que el juego es una actividad regulada por cada jurisdicción: algunos senadores advierten que una norma nacional podría invadir atribuciones locales, mientras que los impulsores sostienen que el fenómeno debe abordarse como un problema de salud pública.
La problemática afecta a miles de adolescentes y jóvenes; según distintos informes, entre 8 de cada 10 adolescentes y jóvenes “accedieron o conocen a alguien que ha ingresado a páginas o apps de apuestas online en el último año, y de ellos el 37% ingresa a sitios o apps de apuestas o casinos online muy seguido o todos los días”.
A ese debate se sumó la presentación de iniciativas alternativas por parte de distintos bloques, lo que fragmentó el tratamiento del texto original y diluyó el avance hacia el recinto.
La defensa del sector empresario
Durante la última sesión informativa, representantes de casinos virtuales defendieron a las plataformas reguladas y apuntaron contra el circuito ilegal: según plantearon, el problema no son los sitios habilitados, sino aquellas estructuras que operan por fuera de los controles.

“El Estado es capaz de perseguir el juego ilegal porque cuando un perfil falso amenaza a un funcionario, en 24 horas está detenido quien estaba detrás”, afirmó Guillermo Cain, vinculado al gremio del sector.
Desde el ámbito de las billeteras virtuales, Santiago Erazo Lomáquiz explicó que pueden identificar a los usuarios que pagan, pero no siempre a las empresas que cobran: muchas plataformas ilegales, señaló, operan con cuentas “mulas”, dominios extranjeros y mecanismos diseñados para evitar el rastreo del origen y destino del dinero.
El testimonio que marcó la sesión
El momento más impactante de la jornada no llegó desde un escritorio técnico, sino desde una experiencia personal: Valentino Solda, en recuperación por ludopatía, tomó la palabra ante los senadores y dejó una frase que sintetizó el alcance del problema.
“En la final del mundo, cuando Messi mete el gol, para mí no era importante porque yo no quería que él lo meta”, declaró, al explicar que había apostado en contra y que su dependencia le impidió disfrutar el triunfo deportivo.
El joven cuestionó la presencia de casas de apuestas en camisetas y transmisiones deportivas, y relató el impacto de la adicción en su vida cotidiana: “Yo tuve suerte, mi familia me apoyó y pude salir”, agregó ante un recinto que siguió su exposición en silencio.
Presiones e intereses en juego
Desde la Iglesia Católica también se reclamó una pronta sanción del proyecto: “Esto está destripando a los chicos y a los jóvenes”, afirmó el arzobispo Ángel Rossi en declaraciones públicas, al advertir sobre el crecimiento del fenómeno en edades tempranas.
En paralelo, el debate también involucra intereses económicos vinculados al fútbol y a los ingresos provinciales que genera la actividad: la prohibición de publicidad impactaría directamente en contratos de patrocinio y en esquemas de financiamiento que hoy sostienen a clubes y jurisdicciones.

En ese escenario, la vicepresidenta Victoria Villarruel —quien preside el Senado— quedó en el centro de las miradas: hubo gestos públicos de respaldo a los reclamos sociales, pero hasta ahora no se produjo una aceleración concreta del tratamiento legislativo.
Mientras el expediente permanece sin definición, los datos muestran un crecimiento sostenido de las apuestas digitales entre adolescentes y jóvenes: según relevamientos citados durante el tratamiento parlamentario, ocho de cada diez accedieron o conocen a alguien que ingresó a plataformas de apuestas online en el último año, y el 37% lo hace con frecuencia o a diario.
La ley tiene media sanción y respaldo de distintos sectores: lo que todavía no tiene es dictamen en el Senado.

