La protección de las abejas nativas y la restauración ambiental serán protagonistas este sábado 30 de mayo en Salta con el taller “Conociendo las abejas nativas sin aguijón”, una actividad abierta a la comunidad que combinará ciencia, producción sustentable y conciencia ecológica.
La propuesta estará a cargo de Carlos Molineri, investigador del CONICET y especialista en meliponicultura, y es organizada por la regional NOA de AABDA junto a Fundación Cebil.
El encuentro se desarrollará de 15 a 18 horas en el Espacio Cultural Cebil, ubicado en Valle Hermoso, frente al Puente Wierna, sobre Ruta Nacional 9, kilómetro 1613, en la zona norte de la ciudad de Salta.
Durante el taller se abordarán aspectos vinculados a la diversidad de las abejas meliponas en la región, su importancia ecológica, posibilidades de convivencia en áreas urbanas y rurales, flora de interés para la meliponicultura y los distintos usos de los productos de la colmena.
Además, los participantes podrán construir una “trampa PET”, un dispositivo artesanal utilizado para atraer enjambres, por lo que se solicitó asistir con materiales reciclables como botellas plásticas, papel de diario, cinta y mangueras plásticas.

La actividad también tendrá un componente solidario y ambiental: el bono contribución voluntario de 5 mil pesos será destinado al vivero de árboles nativos del proyecto “Ciudad de las Aves”, impulsado por Fundación Cebil para la restauración del corredor biocultural de la zona norte de Salta y La Caldera.
Desde la organización destacaron además el acompañamiento de la Universidad Católica de Salta en el traslado del especialista desde Tucumán, así como el respaldo institucional del CONICET.
Las abejas nativas son el silencioso sostén de los ecosistemas. El taller busca acercar a la comunidad el rol fundamental de las abejas nativas en los ecosistemas y la necesidad de promover prácticas sustentables frente a la pérdida de biodiversidad.

Amenaza de la deforestación y el cambio climático
Estos insectos, considerados entre los polinizadores más antiguos del planeta, son fundamentales para la reproducción de miles de especies vegetales y para cultivos clave como cacao, café, frutas y numerosas plantas silvestres. En regiones tropicales y subtropicales participan activamente en la regeneración de los bosques y en el equilibrio de la biodiversidad.
En la Amazonía, donde habita cerca de la mitad de las especies de abejas sin aguijón conocidas en el mundo, científicos y comunidades indígenas alertan sobre una fuerte disminución de las poblaciones debido a la pérdida acelerada de hábitat. La tala indiscriminada y los incendios forestales reducen los espacios donde estas abejas anidan y encuentran alimento, mientras que las alteraciones climáticas afectan sus ciclos naturales.

A esto se suma el uso masivo de agroquímicos y la expansión de especies invasoras, como las abejas africanizadas, que compiten por territorio y recursos. Investigaciones recientes detectaron incluso residuos de pesticidas en mieles producidas en zonas alejadas de la agricultura intensiva.
Además de su aporte ambiental, las meliponas tienen un profundo valor cultural y sanitario. Diversos pueblos originarios las crían desde hace siglos mediante prácticas tradicionales de meliponicultura, utilizando su miel con fines medicinales por sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antioxidantes.
Frente a este escenario, Perú se convirtió en el primer país del mundo en reconocer derechos legales a las abejas sin aguijón, otorgándoles protección jurídica como sujetos de derecho. La medida busca garantizar su supervivencia, proteger sus hábitats y obligar a las autoridades a implementar políticas de conservación, restauración ambiental y control de pesticidas.