La mala praxis médica en Salta registró una serie de causas judiciales en los últimos años, que expusieron fallas tanto en la esfera pública como la privada, demoras en la atención y errores en procedimientos. Y la mayoría de estos expedientes surgieron tras fallecimientos o complicaciones graves que derivaron en denuncias de familiares y posterior intervención del Ministerio Público Fiscal.
Con el último caso que involucra al Hospital Privado Tres Cerritos, donde falleció Fabiana de los Ángeles Morales Andrada, luego de una histerectomía y la posterior denuncia realizada por el abogado Roberto Exequiel Reyes, hijo de la víctima, la justicia entró en escena y por el momento se aguarda algún tipo de novedad al respecto. En la denuncia está involucrado el doctor José Emmanuel Gutiérrez.
Consultado por Gente de Salta, el abogado Rubén Arias López del Estudio MAAT adelantó que este tipo de casos son “de alta complejidad y que las penas que pueden llegar a aplicarse varían de acuerdo al caso”.
Encuadre del delito
En primera instancia, el doctor Arias López explicó que el concepto de mala praxis se refiere “al actuar negligente, con impericia y sin previsión en el ejercicio de sus funciones como médico”, en este caso.
“Ese actuar negligente primeramente trae aparejado problemas a los pacientes que, por ejemplo, se someten a una intervención quirúrgica y por esto pueden tener hemorragias y demás condiciones, que pueden llevarlo a empeorar en su salud e incluso a la muerte. Cuando ocurre esta impericia, por parte del profesional de la salud, se debe iniciar una denuncia por mala praxis por parte de los damnificados familiares de la victima, ya que producto de esto se produjo el fallecimiento del paciente”, indicó.
El Código Penal prevé que la denuncia por mala praxis debe ser encuadrada en el delito de homicidio culposo y detalla que “será reprimido con prisión de uno (1) a cinco (5) años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco (5) a diez (10) años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a otro la muerte. El mínimo de la pena se elevará a dos (2) años si fueren más de una las víctimas fatales”.

“En la práctica la pena puede variar en ese rango. Dependiendo si el médico no tiene antecedentes condenatorios o no es reincidente, lo probable es que la condena sea de hasta tres años. Resultando una condena de ejecución condicional, esto es que sigue en libertad pero cumpliendo reglas de conducta. Ya si la negligencia fue demasiado aberrante, la condena en concurso real puede escalar a los 5 años”, explicó.
Arias López señaló además que el código penal también contempla una pena compuesta, que acarrea años de inhabilitación. “Esto se refiere a la imposibilidad absoluta de ejercer la profesión. No hay forma que puedas matricularte nuevamente o renovar matricula para ejercer”, explicó.
Resultados de los juicios
Consultado sobre por qué no hay tantos casos que terminan en condenas de prisión sino más bien en absolución o resarcimiento económico, el doctor Arias López manifestó que son muchos los factores a tener en cuenta para juzgar este tipo de casos.
“A veces el fallecimiento de una persona no se da solo por el mal actuar del médico, sino también por el accionar en conjunto de un hospital o clínica. En este caso la responsabilidad pasa a ser conjunta y el resultado de la denuncia se va a dar de acuerdo a las pruebas que se aporten por la fiscalía y el deslinde de responsabilidades por la querella”, explicó.
Arias López también señaló que muchos casos pueden terminar en un acuerdo económico. “En un juicio abreviado se puede llegar a dar por ejemplo que le den al médico un año de prisión condicional y un año de inhabilitación, más una indemnización por daños y perjuicios de millones de pesos”, manifestó.

Y aclaró: “Una absolución se puede dar más que nada en el plano probatorio, en el cual llegado al debate la producción de la prueba no convence al juez de que exista una responsabilidad directa por el fallecimiento. Hay que tener en cuenta que muchas veces se puede arribar a un acuerdo económico, dado a que los médicos tiene contratados seguros de mala praxis. Inclusive puede pasar que todo se resuelva en mediación extrajudicial, sin necesidad de llegar a un juicio. Pero esto último es lo menos que ocurre”.
El error humano
Consultado por Gente de Salta, el doctor Franz Ancalle brindó su mirada sobre la mala praxis desde el lado del profesional de la salud y dejó en claro que muchos de los casos se dan de forma involuntaria.
“Lamentablemente la medicina no es una ciencia exacta como las matemáticas. Y nosotros no somos perfectos. Nos formamos durante años para salvar al paciente, es nuestra vocación. Pero lamentablemente a veces por más preparado que estés no podes salvarle la vida a una persona y eso también nos genera dolor”, confesó el médico, que se desempeña como pediatra en el hospital San Vicente de Paul de Orán y en Aguas Blancas.
Ancalle manifestó que son muchos los factores que pueden contribuir a que un profesional de la salud se equivoque, pero que la intención de hacerle mal al paciente nunca va a estar. “A veces pasa que estás sin descansar por que falta personal o el mismo estrés del trabajo te lleva a cometer un error. Porque nosotros hicimos un juramento y siempre tenemos en la cabeza que tenemos la vida de los pacientes en nuestras manos, pero somos humanos y nos podemos equivocar”, declaró.

Por otro lado, el doctor Ancalle explicó que también depende de los valores que tenga el profesional para aceptar ese error y como actúa dentro de la medicina. “Más allá de lo que mencione, uno tiene que saber reconocer el error y eso está ligado a la crianza de uno, los valores que les inculcaron y cómo es como médico. Porque otra cosa es que en este tipo de casos uno se esconda, borre evidencia o no acepte su equivocación. Tenés los que actuamos por el bien del paciente sin miramientos y tenés a los que lucran con la medicina, así como en todas las profesiones”, manifestó.
Consultado por los seguros de mala praxis, el pediatra señaló que sirve como una herramienta para cubrir los gastos que pueden surgir de un proceso judicial en contra, y que a veces puede quedarse corto. “Al seguro vos vas aportando mes a mes, porque los abogados no perdonan y he conocido casos de médicos que perdieron hasta el 90% de lo que tenían. Hace años incluso nos hemos sentido perseguidos, porque había abogados fuera de los hospitales que se les acercaban a los pacientes para ver si querían iniciar una denuncia por mala praxis”, concluyó.
Casos en Salta
Entre los casos más significativos en Salta se encuentra el de un niño fallecido en enero de 2020, cuya atención se distribuyó entre centros de Rosario de Lerma y hospitales de la capital. La acusación señaló errores en la administración de medicación y decisiones clínicas inadecuadas.
La Fiscalía impulsó la elevación a juicio de una enfermera y dos médicas por homicidio culposo, en una causa que aún espera resolución. La investigación marcó un precedente por la cantidad de profesionales imputados en una misma cadena de atención.
No fue el único proceso relevante. En 2019, la muerte de un hombre de 74 años tras recibir el alta en una guardia generó otra causa por homicidio culposo. El expediente sostiene que no se solicitaron estudios complementarios y que se actuó sin la urgencia necesaria. El caso llegó a juicio en noviembre de 2022 y el doctor acusado fue absuelto porque no pudo determinarse la negligencia, imprudencia o impericia en el caso.

En el interior provincial también se registraron investigaciones que derivaron en condenas. En Orán, tres profesionales fueron sentenciados en marzo de 2023 por lesiones gravísimas culposas luego de que un paciente con una herida de arma blanca sufriera secuelas permanentes. La Justicia les impuso dos años de prisión condicional e inhabilitación especial. Ese fallo fue uno de los pocos en los que se aplicó sanción penal efectiva a varios médicos en conjunto.
También en 2023, dos médicos de Rosario de la Frontera fueron absueltos en una causa por la muerte de un paciente ocurrida en 2020. El tribunal consideró que no se pudo acreditar relación directa entre la atención brindada y el desenlace fatal.
El "mapa judicial" muestra una tendencia creciente: familias que denuncian, fiscales que avanzan y tribunales que, según la prueba disponible, aplican condenas, ordenan nuevos juicios o dictan absoluciones.
Al mismo tiempo, los expedientes revelan la complejidad de juzgar prácticas médicas en un sistema que combina guardias saturadas, derivaciones entre hospitales y falencias estructurales. Mientras tanto, cada caso reabre discusiones sobre protocolos, responsabilidad profesional y acceso a una atención segura para los salteños.



