La alarmante desnutrición infantil en las comunidades originarias del norte de Salta contrasta drásticamente con la actual oportunidad de siembra. Alejandro Deane, ingeniero y filántropo con más de 40 años de experiencia trabajando con estas comunidades, denuncia que la solución está al alcance de la mano, pero requiere voluntad política.
La situación es crítica. La Fundación Siwok, presidida por Deane, ya cuenta con la materia prima necesaria, pero hacen falta urgentemente $4 millones para pagar a los capacitadores que pondrán en marcha 200 huertas. La inversión por capacitador es de $20 mil. La propuesta, lamentablemente, no ha recibido el apoyo gubernamental esperado.

Para contextualizar la urgencia, la inversión necesaria para activar estas 200 huertas equivale al costo de apenas 500 carteles políticos de campaña. La Municipalidad de Salta, que recolectó miles de estos carteles para reciclaje, ya ha distribuido 5 mil para reciclaje o reutilización, evidenciando una disparidad en la asignación de recursos.
"Tenemos un grave problema de niños con bajo peso, lo que se traduce en una mortalidad inaceptable", advirtió Alejandro al exsecretario de Asuntos Indígenas de la Provincia. La respuesta del funcionario, ahora interventor de Rivadavia Banda Norte, fue que "no hay disponibilidad de 4 millones en efectivo, solamente materiales y semillas, también vehículos para algunas zonas", una solución que no aborda la necesidad principal.
El ingeniero insistió a Gente de Salta que "estamos en el mejor momento del año para sembrar maíz y producir mucho alimento". La ventana de oportunidad está abierta pero se requiere acción inmediata. "Ayer, por no tener los fondos, he desistido de pagar a nuestros capacitadores para que salgan a multiplicar las huertas con equipos de riego mayormente existentes".

Uniendo Fuerzas por la Nutrición en Salta
Las áreas prioritarias para la implementación de estas huertas se ubican en dos zonas clave del Pilcomayo: desde La Puntana hasta Las Vertientes, incluyendo la Ruta Provincial 53 (Salim, Carboncito y Misión Chaqueña); y a lo largo de la Ruta Nacional 81, desde Hickmann hasta Capitán Pagé, pasando por Dragones, Pluma de Pato y Morillo.

La estrategia de SIWOK se basa en una sólida inversión inicial: 20 bolsas de maíz híbrido de alta calidad, valoradas en $5.400.000, listas para la siembra. Adicionalmente, cuentan con 15 mochilas para curar y 15 litros de fitosanitario para proteger los cultivos de la chicharrita, una plaga devastadora en la región. En total, casi 7 millones de pesos en recursos que urgen ser utilizados.
Sin embargo, se necesita un último impulso financiero: "Nos faltaría para lograr 200 huertas a 20 mil por huerta, 4 millones de pesos en efectivo. A eso habría que agregar dos millones en materiales básicos. Cinta de riego tenemos. Total 6M". La colaboración es fundamental para superar este obstáculo y asegurar la seguridad alimentaria de estas comunidades.
La urgencia se justifica no solo por la desnutrición infantil, sino también por la amenaza del Spiroplasma, transmitido por la chicharrita, que ya está afectando negativamente a comunidades donde se habían logrado avances significativos.

La propuesta está puesta sobre la mesa del gobierno de la Provincia, esperando ser escuchada y transformada en acción: "Escucho propuesta de Producción, Salud, Educación, de quien quiera y pueda aportar porque esto toca a todos. La calidad de alimento tiene que ver con el trabajo, la calidad de vida, de salud y de aprendizaje".
