"No me puedo quedar quieta, sino me aburro y me enfermo"
María Asunción Pastrana, la historia de la tamalera que embellece el paisaje de Salta
Hace casi 50 años la mujer va por las calles de la ciudad salteña montada sobre su caballo vendiendo sus tradicionales tamales, que lleva en dos grandes cestos de mimbre. La gente la reconoce y sabe que sus productos, además de ricos, tienen historia.