Cinco días después de los allanamientos realizados por Gendarmería Nacional en los locales de la tienda de ropa Divinas, Erika Lancho decidió hablar públicamente y contar cómo atraviesa el momento más crítico desde la creación de la empresa.
A través de un video difundido en redes sociales, la comerciante salteña relató el impacto que tuvo el operativo en el funcionamiento de la firma y buscó responder a las críticas y versiones que circularon tras el procedimiento judicial.
“Se llevaron casi toda la mercadería, años de trabajo. También se llevaron dinero, nuestra capital de negocio”, expresó Lancho visiblemente afectada. La empresaria aseguró que la situación fue “durísima” y remarcó que detrás de Divinas “hay muchísimas familias” que dependen económicamente del emprendimiento.
En su descargo, también negó algunas de las versiones que circularon luego de los allanamientos. “Supuestamente secuestraron 12 autos de alta gama. No tengo ningún vehículo de alta gama, no se secuestró ningún vehículo, eso es totalmente mentira”, afirmó. Algo que fue confirmado en el relevamiento oficial brindado por Gendarmería, ya que no acusaron el secuestro de ningún tipo de automotor.
Lancho además rechazó las acusaciones sobre un supuesto armado de videos con empleados tras el operativo. “Dijeron que obligué a los chicos a hacer un video y no es cierto. Yo me sentía muy mal, estaba encerrada en mi casa y ellos me ayudaron a salir”, explicó sobre el video que circuló en redes, donde trabajadores de Divinas cuestionaron el accionar de los efectivos de Gendarmería y ARCA durante los allanamientos.
Sigue como puede
La comerciante explicó que Divinas lleva años funcionando y que la empresa mantiene más de 20 empleados registrados, además de afrontar alquileres, aportes, proveedores y otros gastos fijos. “Muchos ven una cifra grande en el dinero incautado, pero nosotros no abrimos hace dos años. Yo construyo Divinas desde los 16 años”, expresó.
En otro tramo del mensaje, Lancho insistió en que el dinero secuestrado formaba parte del capital de trabajo de la firma y aseguró que actualmente intentan sostener la actividad para evitar el cierre definitivo. “Estamos haciendo todo lo posible para llegar con los pagos y no quebrar”, manifestó.
También destacó el apoyo recibido de clientes, empleados y proveedores tras los allanamientos. Según contó, incluso algunos fabricantes le ofrecieron mercadería para que pueda continuar trabajando pese al golpe económico que significó el operativo.
Finalmente, aseguró estar “a disposición de la Justicia” y afirmó contar con documentación que respalda el funcionamiento de la empresa. “Lo único que deseo es poder seguir trabajando”, concluyó.

