En un escenario marcado por la caída del consumo, la retracción de las ventas y el menor dinamismo de distintos sectores económicos, el gobernador Gustavo Sáenz presentó un paquete de medidas destinado a impulsar la actividad en Salta. La iniciativa contempla más de $1.000 millones en líneas de crédito para comercios y el sector turístico, beneficios para el consumo mediante acuerdos con Banco Macro, una línea especial para refinanciar deudas de empleados públicos y el anuncio de una fuerte inversión en obra pública durante el segundo semestre.
El mandatario realizó la presentación ante representantes de cámaras empresariales, gastronómicas, hoteleras, comerciantes, gremios y trabajadores, y sostuvo que el objetivo es acompañar a los sectores que atraviesan mayores dificultades. "Ante la difícil situación económica de la Argentina, respondemos con medidas para estimular el consumo y el desarrollo de nuestras empresas. Los acompañamos; estamos al lado de ustedes", afirmó.
Uno de los ejes centrales del paquete es la creación de nuevas líneas de financiamiento a través del Fondo Provincial de Inversiones, con una inversión superior a los 1.000 millones de pesos. Del total, 670 millones estarán destinados a capital de trabajo para el comercio y 400 millones al sector turístico, además de una línea para descuento de cheques con una tasa nominal anual del 19%, considerada competitiva frente a las condiciones actuales del mercado financiero.
Los créditos permitirán acceder a montos de hasta 10 millones de pesos, con plazos de devolución de hasta 180 días, períodos de gracia y distintas modalidades de pago. La vigencia del programa se extenderá hasta el 31 de diciembre y busca dar oxígeno financiero especialmente durante la temporada invernal, uno de los momentos de mayor movimiento turístico para la provincia.
A la par del financiamiento, el Gobierno provincial acordó con Banco Macro una serie de promociones destinadas a incentivar el consumo interno. Entre ellas se destacan descuentos del 20% en hotelería, 30% en gastronomía, reintegros de hasta 20.000 pesos y la posibilidad de financiar compras en seis cuotas sin interés en comercios adheridos.
Las medidas también incluyen una respuesta a un reclamo planteado por los gremios estatales. Sáenz anunció una línea especial para reestructurar deudas de empleados públicos, con tasas preferenciales para quienes mantienen compromisos financieros tanto en Banco Macro como en otras entidades bancarias. Según explicó el banco, el beneficio alcanzará incluso a quienes registren mora superior a los 90 días.
El anuncio deja entrever otra realidad económica que atraviesa la provincia: el creciente nivel de endeudamiento de muchos trabajadores estatales, que en los últimos meses debieron recurrir al crédito para sostener su poder de compra frente a la inflación y la pérdida del salario real.
Durante el acto, el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, reconoció que las medidas apuntan a sectores que hoy muestran un desempeño más débil. "El consumo masivo es uno de los sectores que más sufre, junto con algunos servicios, por la caída del poder adquisitivo de la población argentina", señaló, en una definición que expone el principal desafío que enfrenta la economía provincial.
En esa misma línea, el secretario de Comercio e Industria, Rodrigo Monzo, explicó que los recursos estarán orientados especialmente a fortalecer la cadena comercial y turística, mientras que la secretaria de Turismo, Nadia Loza, destacó el potencial del sector al recordar que Salta cuenta con 23.000 plazas hoteleras distribuidas en 800 establecimientos, más de 260 guías habilitados y 45 prestadores de turismo aventura que ofrecen más de 200 experiencias en distintos puntos de la provincia.
Otro de los anuncios realizados por el gobernador fue la decisión de incrementar la inversión en obra pública durante el segundo semestre. Sáenz sostuvo que la construcción continúa siendo uno de los principales motores para generar empleo y movilizar la economía local, especialmente en un contexto donde la obra pública nacional permanece prácticamente paralizada.

Las medidas llegan en un momento en que distintas cámaras empresariales vienen advirtiendo sobre una disminución del consumo y de la actividad comercial. Si bien el acceso al crédito, los descuentos y las refinanciaciones pueden representar un alivio para empresas, trabajadores y consumidores, el interrogante sigue siendo el mismo: si estas herramientas serán suficientes para reactivar una economía cuyo principal problema continúa siendo la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
En ese sentido, los anuncios provinciales buscan amortiguar el impacto de un contexto económico nacional complejo y sostener algunos sectores estratégicos, aunque la recuperación del consumo dependerá, en gran medida, de la evolución de los ingresos de las familias y de las condiciones macroeconómicas del país. Mientras tanto, el Gobierno apuesta a que el crédito, el turismo y la obra pública funcionen como los principales motores para atravesar un año que continúa presentando importantes desafíos para la economía salteña.