El turismo volvió a jugar en contra de la balanza externa durante 2025. A lo largo del año, el movimiento de viajeros dejó una dinámica persistente: muchos más argentinos viajando al exterior que extranjeros llegando al país, un desbalance que no solo se reflejó en la cantidad de personas, sino también en la relación entre dólares que entraron y dólares que salieron.
Impulsado por un tipo de cambio más accesible y una mayor previsibilidad para planificar viajes, el turismo emisivo ganó protagonismo y se consolidó como uno de los factores que presionaron sobre el frente cambiario. El resultado fue un desbalance creciente entre lo que el país recibe por turismo y lo que gasta fuera de sus fronteras, una tendencia que atravesó todo el año.

En términos generales, el turismo emisivo terminó duplicando al receptivo: 18.838.900 residentes viajaron al exterior, frente a 8.775.600 visitantes no residentes que ingresaron al país en el mismo período, una relación que se sostuvo incluso fuera de los meses pico de vacaciones.
A dónde viajaron los argentinos
Según datos del INDEC, los destinos más elegidos por los argentinos en 2025 fueron países limítrofes y de la región. Brasil encabezó el ranking, seguido por Chile, con una fuerte participación tanto de viajes aéreos como terrestres.

La cercanía geográfica, la oferta turística y la posibilidad de viajes más cortos explicaron buena parte de esas elecciones, especialmente en períodos de alta demanda. En paralelo, también se registró un crecimiento de viajes hacia destinos extrarregionales, principalmente en los meses de verano.
Quiénes visitaron la Argentina
Del lado del turismo receptivo, los principales visitantes extranjeros provinieron de Europa, Brasil y Chile, concentrando una porción significativa de los arribos al país. La vía aérea fue el principal canal de ingreso para los turistas no residentes, seguida por la vía terrestre, especialmente en los cruces fronterizos.

Sin embargo, la cantidad total de visitantes extranjeros fue menor que en 2024, lo que redujo el ingreso de divisas por turismo aun cuando la actividad interna mostró cierta recuperación en temporadas puntuales.
Pernoctaciones y estadías: una clave del desequilibrio
Uno de los factores que ayuda a explicar el saldo negativo del turismo es la combinación entre cantidad de viajes y duración de las estadías. En 2025, los argentinos acumularon más del doble de noches fuera del país que las que pasaron los extranjeros dentro de la Argentina: 78,2 millones de pernoctaciones en el exterior, frente a 37,2 millones de noches registradas por el turismo receptivo.
En términos simples, por cada noche que un visitante extranjero durmió en el país, los argentinos durmieron poco más de dos noches afuera.
La diferencia no está tanto en cuántos días se queda cada turista, sino en quiénes efectivamente pernoctan. Casi 4 de cada 10 visitantes extranjeros que ingresaron a la Argentina en 2025 lo hicieron como excursionistas, sin pasar al menos una noche, lo que limita el gasto en hoteles y servicios asociados.
En cambio, los argentinos que viajaron al exterior sí registraron estadías completas, con un promedio de entre 6 y 7 noches por viaje, una combinación que ayuda a entender por qué el turismo terminó generando más salida de dólares que ingreso durante el año.
Precios e inflación en los servicios turísticos
A este escenario se sumó la evolución de los precios internos, aunque con diferencias dentro de los rubros asociados al turismo. En 2025, Recreación y cultura subió 30,5%, en línea y levemente por debajo del nivel general (31,5%), mientras que Restaurantes y hoteles registró un aumento mayor (42,2%) en la comparación interanual de diciembre. En el último mes del año, además, Restaurantes y hoteles volvió a ubicarse por encima del promedio mensual (3,2% vs 2,8%).
De acuerdo con los datos oficiales, en 2025 salieron del país USD 7.164,2 millones por turismo emisivo, mientras que el ingreso de dólares por turismo receptivo alcanzó los USD 3.110 millones.
El resultado fue un saldo negativo de USD 4.054,2 millones. En términos simples, por cada dólar que ingresó a la Argentina por turismo, salieron aproximadamente 2,3 dólares en viajes de argentinos al exterior.

El balance del turismo en 2025 dejó una señal clara: más viajes al exterior, estadías prolongadas fuera del país y una menor permanencia de los visitantes extranjeros, en un contexto de precios internos elevados. La combinación de esos factores volvió a traducirse en una salida neta de divisas, que explica por qué el turismo fue, una vez más, un factor de presión sobre la cuenta corriente.

