Un estremecedor episodio sacude a la localidad de Caseros, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, donde fueron encontrados sin vida un hombre, su pareja y el hijo de ambos, de 13 años.
La principal hipótesis que manejan los investigadores es la de un presunto doble homicidio seguido de suicidio, aunque la Justicia aguarda los resultados periciales para confirmar la mecánica del hecho.
El alerta se activó a partir de un llamado al 911 realizado por una mujer, quien manifestó su preocupación al no poder comunicarse desde hacía varias horas con su hermano, que residía en la vivienda. Al arribar al domicilio, los efectivos encontraron el cuerpo del hombre en uno de los ambientes.

En el dormitorio matrimonial, en tanto, hallaron fallecida a su pareja y, junto a ella, al hijo adolescente. Según las primeras observaciones en la escena, los tres presentaban lesiones compatibles con heridas de arma de fuego.
Fuentes del procedimiento indicaron que la vivienda no presentaba signos de violencia ni de ingreso forzado, un elemento que refuerza la línea investigativa de un hecho ocurrido en el ámbito intrafamiliar.
La mujer que dio aviso a las autoridades señaló que su hermano atravesaba problemas psiquiátricos y que se encontraba desempleado desde hacía aproximadamente un año. De acuerdo con las fuentes, no existían denuncias previas por violencia familiar.
La escena fue preservada para el trabajo de los peritos forenses, mientras la fiscalía interviniente avanza con la investigación. Las autopsias y los peritajes balísticos serán determinantes para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos y confirmar —o descartar— la hipótesis principal.
Un antecedente reciente que volvió a poner en debate la salud mental y las tragedias intrafamiliares en el país

Un caso que inevitablemente remite a lo ocurrido hace poco más de un año en el barrio porteño de Villa Crespo>, cuando un múltiple homicidio conmocionó al país.
El 21 de mayo, Laura Leguizamón, de 50 años, asesinó a cuchillazos a su esposo, Bernardo Seltzer, de 53, y a sus hijos Ian e Ivo, de 15 y 12 años, respectivamente, antes de quitarse la vida. En la vivienda fue hallada una carta con frases estremecedoras “Todo mal, fue mucho. Los amo. Todo mal. Muy perverso” , habría sido escrita en un estado de alteración emocional.

La hermana de la mujer aseguró que se encontraba bajo tratamiento psicológico, y el hecho abrió entonces un profundo debate sobre salud mental y tragedias intrafamiliares.
Salud mental y la necesidad de dispositivos de atención, seguimiento y contención eficaces
Si bien no todos los trastornos psiquiátricos derivan en hechos de violencia —y la enorme mayoría de las personas en tratamiento no representan un peligro para terceros—, los especialistas coinciden en que la detección temprana, la adherencia a tratamientos adecuados y el acompañamiento familiar y estatal sostenido son factores clave para prevenir desenlaces trágicos.
La falta de controles periódicos, la discontinuidad en la medicación, el aislamiento social y la ausencia de redes de apoyo pueden agravar cuadros clínicos severos.
Por eso, más allá de las responsabilidades individuales que determine la Justicia en cada caso, estos hechos exponen la necesidad de políticas públicas integrales en salud mental, con mayor acceso a profesionales, sistemas de monitoreo cuando el riesgo lo amerite y estrategias de intervención preventiva que permitan actuar antes de que la crisis escale a consecuencias irreversibles.



