Un hombre de 33 años detenido por el crimen de un joven ocurrido el sábado pasado, en el barrio Santa Lucía, de la zona oeste de la ciudad de Salta, fue imputado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en una audiencia en la que el fiscal interviniente solicitó la prisión preventiva para el acusado.
Así se informó este lunes, desde el Ministerio Público, que detalló que fue el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), Gabriel González, quien imputó de forma provisional al hombre, de 33 años, como autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Durante la audiencia de imputación, el acusado fue asistido por un defensor particular y se abstuvo de declarar, mientras que desde la Fiscalía se solicitó ante el Juzgado de Garantías 3 del distrito Centro, su prisión preventiva, fundamentada en la gravedad del hecho investigado y en los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación.
El suceso ocurrió el pasado sábado, cuando un hombre de 24 años falleció tras recibir un disparo de arma de fuego en la zona torácica, y el sospechoso de haber cometido este crimen, que se dio a la fuga del lugar, fue detenido horas después, en el marco de la investigación.
Además, personal de la Unidad de Investigación UGAP procedió al secuestro de una motocicleta que habría sido utilizada para la comisión del ilícito.

De acuerdo al informe preliminar de autopsia, el deceso se produjo como consecuencia de una herida de arma de fuego en la zona torácica, circunstancia que será confirmada mediante estudios complementarios solicitados.
Este hecho derivó en una revuelta popular protagonizada por vecinos, familiares y amigos de la víctima fatal, identificada como Santiago Ferrafino, que atacaron e incendiaron una garita policial del barrio de Santa Lucía.
Desde la Fiscalía se indicó que continúan en ejecución todas las medidas investigativas tendientes al esclarecimiento del hecho.
El padre de la víctima, postrado en una silla de ruedas, se negó a ofrecer detalles a los periodistas de Gente de Salta, refugiándose en un hermético silencio.

Un vecino que habló con este medio aseguró que entre los dos protagonistas, el asesino y el asesinado, existían cuentas pendientes, aunque no quiso dar más detalles de la cuestión en medio de la tensión que se vivía en ese momento en el lugar.
La huida del asesino, alimentada por la supuesta inacción policial, fue la chispa que encendió los ánimos.
Los vecinos, movidos por un sentimiento de rabia e impotencia, se alzaron en una suerte de "pueblada", arremetiendo contra las fuerzas del orden, y dos agentes resultaron heridos en el enfrentamiento, víctimas de la violencia desatada.

Hubo balas de goma y enfrentamientos desordenados entre la policía y la gente.
