Más de tres toneladas de estupefacientes fueron incineradas en las últimas horas en un Complejo Minero–Forestal Siderúrgico ubicado en el departamento de Palpalá, en la provincia de Jujuy, en el marco de distintos operativos antidroga realizados principalmente en territorio salteño.
El procedimiento fue encabezado por efectivos de Gendarmería Nacional dependientes de la Región IX “Salta”, quienes recibieron autorización judicial para concretar el traslado y posterior destrucción de las sustancias ilícitas secuestradas en múltiples causas vinculadas al narcotráfico.
Según se informó oficialmente, se trató de un total de 1.657 kilos con 004 gramos de cocaína —incluyendo sustancia de corte— y 1.405 kilos con 024 gramos de marihuana, decomisados en procedimientos llevados adelante por los Escuadrones 45 “Salta”, 20 “Orán”, 22 “San Antonio de los Cobres”, 52 “Tartagal”, 54 “Aguaray” y 61 “Salvador Mazza”.
La magnitud del cargamento destruido refleja el volumen de droga que circula por la provincia de Salta, una de las zonas más sensibles del país en materia de narcotráfico debido a su extensa frontera con Bolivia y a la existencia de múltiples pasos ilegales utilizados por organizaciones criminales para el ingreso de cocaína al territorio argentino.
Localidades como Salvador Mazza, Aguaray, Tartagal y Orán aparecen desde hace años en el radar de las fuerzas federales y de la Justicia Federal como puntos estratégicos para el tráfico de estupefacientes. Los operativos suelen derivar en secuestros millonarios de droga transportada en camionetas, colectivos, camiones e incluso mediante “mulas” que intentan atravesar controles fronterizos.
Bajo estrictas medidas de seguridad, la droga fue trasladada hasta el complejo industrial jujeño, donde finalmente se concretó la quema total de los estupefacientes durante el mediodía.
Del procedimiento participaron autoridades de la Fuerza, entre ellos jefes de Región y de los distintos Escuadrones intervinientes, además de representantes de las Sedes Fiscales Descentralizadas de Salta, Tartagal y Orán, quienes supervisaron la desnaturalización de las sustancias.
La incineración forma parte del protocolo judicial aplicado una vez concluidas las pericias y autorizaciones correspondientes en las causas federales por narcotráfico.