Un hombre que se encontraba detenido por abuso sexual contra una menor murió en las últimas horas, mientras estaba bajo custodia policial en la comisaría de Joaquín V. González. El fallecimiento se produjo luego de que el acusado se descompensara y fuera trasladado de urgencia al hospital Óscar Costas, donde finalmente se confirmó su deceso.
El detenido, identificado como Cuellar, estaba alojado en la Comisaría N°50 luego de ser detenido por abusar de una menor en el barrio Francisco Arias, un hecho que generó una fuerte reacción vecinal. Según se informó, antes de la llegada de la Policía el hombre fue retenido y agredido por vecinos de la zona, lo que obligó a una intervención urgente de los efectivos.
Entra las hipótesis que se manejan sobre la causa de muerte de Cuellar, por un lado se indicó que comenzó a sentirse mal dentro de la dependencia policial tras ser detenido, por los golpes recibidos por los vecinos. Por otro lado, se investiga la posibilidad de que haya sufrido ataques por parte de los otros reos que se encontraban detenidos, quienes al enterarse el motivo de su detención lo habrían violentado.
De lo que si se tiene certeza es que Cuellar fue trasladado la noche del miércoles al hospital Óscar Costas, donde murió horas después pese a la atención recibida. Además, la Justicia ya ordenó la correspondiente autopsia, cuyos resultados serán claves para avanzar en la causa.
Investigación a fondo
Tras conocerse el fallecimiento, se activó un amplio operativo judicial en la comisaría. Durante la noche se realizó una inspección ocular exhaustiva del calabozo y se tomaron declaraciones a cerca de 30 detenidos alojados en el lugar, además de todo el personal policial que prestó servicio desde el momento de la detención hasta que se conoció la muerte.
Como parte de las medidas, la comisaría permaneció cerrada durante varias horas, sin ingreso ni egreso de personas. Incluso familiares de otros detenidos que se acercaron a llevar comida debieron retirarse sin poder entregar las viandas, mientras se desarrollaban las diligencias judiciales.
En paralelo, algunos de los internos comenzaron a ser trasladados en distintos patrulleros hacia otros destinos, en un procedimiento que se mantuvo bajo estricta reserva. También se secuestraron los uniformes de los policías de guardia, una medida habitual en este tipo de investigaciones.

