La Justicia tomó intervención tras la denuncia por presunto abandono de persona, presentada por el familiar de una paciente de 68 años que atravesaba un tratamiento por una afección biliar en una clínica privada de la capital salteña.
De acuerdo con la exposición incorporada al expediente, al que accedió Gente de Salta, la mujer ingresó al establecimiento médico, Clínica San Rafael, a comienzos de enero con un diagnóstico de cálculos en el tracto biliar y permaneció internada durante varias semanas. Según consta en la denuncia, fue sometida a una intervención quirúrgica y posteriormente recibió el alta médica con internación domiciliaria y asistencia de oxígeno.
El denunciante sostuvo que la obra social -vinculada al PAMI- debía garantizar curaciones periódicas cada ocho horas, aunque aseguró que dichas prestaciones nunca se concretaron y que únicamente se efectuaban controles de saturación. También afirmó que durante la internación existieron inconvenientes vinculados a las restricciones para el acompañamiento familiar, pese a que, según indicó, los profesionales tratantes habían recomendado la presencia de allegados.

Otro de los puntos señalados en la presentación refiere al estado de las heridas quirúrgicas. El familiar manifestó que observó lesiones abiertas y falta de curaciones, situación que —según expresó— desconocía si había sido informada a los médicos responsables del tratamiento.
La denuncia a la vez cuestiona el procedimiento mediante el cual se otorgó el alta médica, autorizada por el doctor Gabriel Gutiérrez (MP 3883). Según el relato incorporado al expediente, la paciente fue trasladada a su domicilio en un vehículo particular, acompañada únicamente por personal de enfermería y con asistencia de oxígeno.
La mujer no recibió posteriormente las curaciones ni los controles médicos correspondientes, lo que habría derivado en complicaciones posquirúrgicas. Días después, debió ser trasladada nuevamente al mismo centro de salud con un cuadro que incluía inflamación y presencia de líquidos biliares.
El escrito agrega que inicialmente se habrían presentado dificultades administrativas para concretar el reingreso de la paciente -en la primera internación tuvieron problemas con la seguridad de la clínica-, hasta que finalmente fue admitida y derivada a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), donde permanecía internada al momento de formularse la denuncia.

En ese contexto, el familiar solicitó que se investigue la actuación de los profesionales y responsables de la atención médica por el presunto abandono de persona y por las presuntas irregularidades denunciadas durante el tratamiento y seguimiento de la paciente.
Posteriormente, en una ampliación de la denuncia, el presentante requirió además la intervención policial y la realización de una autopsia, al considerar que se trataba de una muerte dudosa ocurrida tras una cirugía e internación, según quedó asentado en el expediente.


