Marilina Bustos artista reborn
Impactante Arte Reborn

Así es Marilina Bustos, la mujer que vende “bebés” en Salta

Desde hace tres años, esta emprendedora salteña produce muñecos hiperrealistas pintados a mano. El arte reborn es furor en Europa y otros países de América, aunque en Salta recién se lo empieza a conocer. ¿Quiénes los buscan, cuánto cuestan? Todo en esta nota.

Marianela  Mamaní
por Marianela Mamaní 31 Diciembre de 2025
31 Diciembre de 2025

El arte reborn en Salta ya es una realidad y consiste en la creación de muñecos hiperrealistas hechos a mano. Marilina Bustos, es la única por ahora en la provincia que ofrece piezas únicas que imitan bebés reales en textura y detalles.

Estos muñecos tienen su origen en Alemania, donde, luego de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a crearse. En un principio se fabricaban con piezas reutilizadas de muñecas, dándole sentido a su condición de reborn o “renacer”.   

Así, buscaban generar cierta felicidad y esperanza en los pequeños de la época, además de adaptarse a las condiciones económicas y costo de vida del momento. Sin embargo, hoy en día no mantienen las mismas características que al principio, aunque han conservado el nombre.   

Un bebé reborn no es una muñeca regular, de hecho, es considerado como una obra y objeto artístico de carácter artesanal. Siendo conocidos por ser bebés hiperrealistas, tanto en su diseño, como por incorporar elementos como cabello real y otras características como pestañas, peso y tacto.   

Marilina Bustos recibió a Gente de Salta en su taller para mostrar en qué consiste el arte que practica desde hace tres años y cuánta aceptación tiene entre en los salteños. 

La mujer contó que desde muy niña siempre le gustaron los muñecos, los conocidos “bebotes” eran sus preferidos, de allí nació también su pasión por coleccionar muñecas Barbie: “en la actualidad tengo unas 500 en total, pero esa no las vendo”

Dónde nació su pasión por los bebés reborn

Su primer contacto con un bebé reborn fue a través de internet donde quedó impactada por cómo lucían esos muñecos: “Un día vi una muñeca en internet, las vendían solamente en Europa y tenían unos precios exorbitantes, imposibles de comprar.  Pero me encantaban porque eran muy realistas. Pasaron los años y vi una persona en Buenos Aires que los vendía. Entonces, sin pensarlo, la compré, me la mandaron y cuando la saqué de la caja y la alcé,  me gustó tanto porque era como tener un bebé real en los brazos y con el peso y las venas y todo. Y en ese momento dije, yo voy a aprender a hacer esto”.   

Marilina Bustos artista reborn
Marilina Bustos es la única artista reborn en Salta. (Foto: Javier Corbalán)

Marilina asegura que el “universo” le puso a las personas correctas para aprender las técnicas y cómo usar las herramientas correctas: “Me encanta, amo este arte. El universo me puso en el camino a mucha gente que realmente me ayudó y me enseñó”. 

Si bien el arte reborn ya tiene sus años en distintos países, como por ejemplo en Estados Unidos donde causa furor, en la Argentina es muy reciente y son muy pocas las personas que lo realizan.

 También es cierto que, expresó Marilina, hay desconocimiento del tema, algunos piensan que se trata de “juguetes” cuando no es así, remarcó la artista; por otro lado, existen posiciones encontradas en cuanto a sus consumidores, ya que su público no está limitado a niñas, pues se ha determinado que gran parte de los compradores son coleccionistas o mujeres adultas. 

Las personas afines a estos ejemplares reborn, así como algunos especialistas, han determinado una sucesión de beneficios y motivos por los que tenerlos es algo positivo. Por ejemplo: consiguen ayudar a aquellos que sufren de Alzheimer a recuperar ciertas prácticas habituales, como ponerse ropa, además de ofrecerles una sensación de alivio. Ayudando a disminuir ataques de estrés, ansiedad y hasta depresión.  

Marilina Bustos artista reborn
Marilina Bustos artista reborn. (Foto: Javier Corbalán)

En los infantes también crea una vinculación y apreciación por el cuidado, fomentado la realización de actividades, así como el proceso motor.  Es una práctica artística que fomenta la tranquilidad en quienes la realizan, puede ser calmante. 

En este caso, reveló la emprendedora, algunos de sus clientes son personas con autismo que usan los bebés reborn como “apoyo”, aunque también tuvo como clientas mujeres adultas con Alzheimer, “que los cuidan muy bien como si fueran una persona, ya que los retrotrae a momentos de sus vidas importantes como cuando fueron mamás”. 

Otras tantas mujeres coinciden en que los mismos son objetos coleccionables, tal y como lo serían los autos o figuras de acción, que les generan satisfacción. Y que, muy lejos de lo que piensan otras personas, no representan una sustitución de niños reales.   

Insumos y costos 

Sobre el precio de cada bebé reborn, Marilina remarcó que la gente “debe entender que se trata de una pieza de arte” y como tal, no sólo se invierten materiales (que además tienen un alto costo) sino tiempo y mucha dedicación para un producto final colmado de detalles. 

La artista contó que todos los insumos son traídos del exterior, Europa y ahora también Perú, ya que en la Argentina “no se consigue nada”, por lo tanto, se paga en dólares la importación del vinilo, cabello, ojos y pinturas. 

Marilina Bustos artista reborn
El precio de los bebés reborn varía entre 500 y 700 mil pesos. (Foto: Javier Corbalán)

La elaboración de un solo producto, desde el ensamble de las piezas hasta su entrega, puede demandar como mínimo un mes y medio, ya que cada uno es pintado a mano con más de 40 capas de pintura muy sutil hasta llegar al color de la piel de un bebé, donde se destacan los pliegues, venas y arrugas característicos, por ejemplo, de un recién nacido. 

Marilina Bustos artista reborn
Mujeres adultas y coleccionistas son las principales compradoras de bebés reborn. (Foto: Javier Corbalán)

Entre cada capa de pintura, Marilina coloca la pieza en un horno de convección traído de Europa donde se va sellando el color. El trabajo es terminado con cabello que es colocado con una aguja pelo por pelo o pintado a mano si es que el cliente así lo requiere. 

“Pintar un bebé es todo un arte porque después de cada capa de pintura se lo lleva a horno de convección que es un horno que tiene vapor y que lo compré en Europa también, se usan pinturas translúcidas, y el kit del muñeco viene totalmente blanco, sin nada. Mientras vos lo vas pintando no se va notando nada porque la pintura es de a pocos. Cuando vos llegás a la capa 30 o 40 recién vas notando el cambio de color como si fuera la piel de un bebé real”, explicó la mujer. 

El precio de cada bebé reborn ronda entre los 500 mil y 700 mil pesos, mientras que en Europa se venden arriba de los mil euros.  

Cada cliente puede elegir los detalles y encargarlo con tiempo, aunque Marilina cuenta con un pequeño stock listo para entregar. Las épocas de mayor demanda, contó la artista, son el Día del Niño, Navidad y Reyes Magos, pero a medida que se va conociendo más acerca de este arte, la gente se interesa más. 

Marilina Bustos artista reborn
Los bebés reborn causan furor en Europa. (Foto: Javier Corbalán)

Su trabajo se expone en redes sociales en Instagram como bomboncitosreborn138, al igual que en TikTok, mientras que en Facebook, se la encuentra como Marilina Bustos.  

Esta emprendedora salteña quiere que la gente conozca lo que hace y proyecta para los próximos meses poder expandirse con entrega a otros países. 

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