Este miércoles 18 de febrero la Iglesia Católica conmemora el Miércoles de Ceniza, celebración que da inicio al tiempo de Cuaresma, el período de preparación espiritual rumbo a la Pascua, fecha en la que los cristianos recuerdan la resurrección de Jesucristo.
La jornada se ubica exactamente seis semanas y media antes del Domingo de Pascua y representa un llamado a la reflexión, la conversión y el arrepentimiento. Mientras muchos aún transitan los últimos días del carnaval, el calendario litúrgico marca el comienzo de un tiempo de recogimiento que culminará en la Semana Santa de 2026, prevista para los primeros días de abril.

¿Por qué se celebra el Miércoles de Ceniza?
El rito central de esta fecha consiste en la imposición de cenizas en la frente de los fieles, en forma de cruz. Las cenizas se obtienen de la quema de los ramos de olivo bendecidos durante el Domingo de Ramos del año anterior.
Durante la ceremonia, el sacerdote pronuncia la frase: “Polvo eres y en polvo te convertirás”, recordando la fragilidad humana y la necesidad de renovación espiritual.
El origen de esta práctica se remonta a antiguas tradiciones del judaísmo, donde las personas se cubrían con cenizas como signo de arrepentimiento por los pecados cometidos. Con el paso del tiempo, la Iglesia adoptó este gesto como símbolo de humildad y conversión.
Horarios de misas en la Catedral Basílica de Salta
Desde la Catedral Basílica de Salta informaron que las misas con imposición de cenizas se celebrarán en los siguientes horarios: 7:00, 8:00, 9:30, 10:30, 11:30, 19:00 y 20:30 horas.
Además, se confirmó que el primer Vía Crucis de esta Cuaresma tendrá lugar el viernes 20 de febrero a las 8:45 y 19:45 horas. En tanto, el Vía Matris se realizará el sábado 21 de febrero a las 8:45 en el templo mayor de la provincia.

“Un tiempo para volver a lo esencial”
En diálogo con Gente de Salta, Oscar Ossola, párroco en la iglesia San Lorenzo Mártir destacó la importancia de este tiempo litúrgico para la comunidad.
“Estos días son una invitación profunda a detenernos, a mirar nuestro corazón y preguntarnos cómo estamos viviendo. La Cuaresma no es tristeza, es esperanza; es una oportunidad para volver a Dios y también para reconciliarnos con nuestros hermanos”, expresó.
El sacerdote también remarcó que la imposición de cenizas no es solo un gesto simbólico, sino un compromiso personal: “La cruz en la frente nos recuerda que somos frágiles, pero también que estamos llamados a algo más grande. Es un tiempo para la oración, el ayuno y la solidaridad con quienes más lo necesitan”.
En una provincia donde la fe ocupa un lugar central en la vida social y cultural, el Miércoles de Ceniza vuelve a convocar a miles de salteños que, año tras año, inician este camino espiritual con recogimiento y esperanza.



